XVII Peregrinación Diocesana al Tepeyac se realizará del 8 al 12 de marzo

XVII Peregrinación Diocesana al Tepeyac se realizará del 8 al 12 de marzo

Del 8 al 12 de marzo se llevará a cabo la XVII Peregrinación Diocesana al Tepeyac, un acontecimiento de fe que reunirá a fieles de la diócesis para caminar unidos hacia la Basílica de Santa María de Guadalupe, en la Ciudad de México.

Como Iglesia diocesana, los peregrinos se pondrán bajo la mirada maternal de la Virgen de Guadalupe, confiándole sus familias, comunidades e intenciones, en un signo de comunión y esperanza cristiana.


Misa de envío

La peregrinación iniciará el 8 de marzo a las 7:00 de la mañana con la Santa Misa de buen viaje en la Santa Iglesia Catedral, donde se pedirá por la seguridad y los frutos espirituales del camino.

Durante cada jornada se ofrecerá a los peregrinos el Sacramento de la Confesión, brindando un espacio de reconciliación y preparación espiritual.


Ruta de la peregrinación

 Primera jornada – 8 de marzo

Tras la celebración de la Santa Misa en la  Iglesia Catedral, los peregrinos partirán en caminata rumbo al Tepeyac. El recorrido comenzará por Chalchihuaopan, con un primer descanso en Zepayautla. Posteriormente se continuará por El Capulín y San Francisco Tepexoxuca, para concluir la jornada en San Pedro Techuchulco.

 Segunda jornada – 9 de marzo

El segundo día se pasará por San Mateo Texcalyacac. El primer descanso se realizará en Tilapa, para después continuar hasta finalizar la jornada en San Pedro Atlapulco.

 Tercera jornada – 10 de marzo

La ruta seguirá por el Valle del Conejo y El Zarco. Se tendrá un descanso en Cuajimalpa, y posteriormente los peregrinos reanudarán la caminata hacia su destino final: la Basílica de Santa María de Guadalupe.


Misa de clausura

La XVII Peregrinación Diocesana culminará el 12 de marzo con la celebración de la Santa Misa en la Insigne Basílica de Santa María de Guadalupe, en la Ciudad de México, como acción de gracias por los dones recibidos a lo largo del camino.

Esta peregrinación representa un momento privilegiado para fortalecer la fe, vivir la fraternidad y renovar la confianza en María, Madre y Patrona del pueblo fiel, quien acompaña y guía el caminar de su Iglesia hacia su Hijo Jesucristo.

 

Categorías: Actualidad

PONENTE: Pastoral de la Comunicación