Josep Solé Coll (Organista de la Basílica de San Pedro) ofrece memorable concierto en Tenancingo
Josep Solé Coll
Primer organista de la basílica papal de San Pedro del Vaticano.
Organista para las Celebraciones Litúrgicas del Santo Padre.
Como solista, repertorista y continuista, se ha presentado con diversas formaciones musicales en circuitos de conciertos por la Unión Europea, Rusia, China, EE. UU., Canadá, Emiratos Árabes Unidos, Brasil y México.
Tenancingo, Estado de México, 28 de julio de 2026.
La Santa Iglesia Catedral Basílica Menor de San Clemente fue escenario de una extraordinaria velada musical con la realización del Concierto Magistral de Órgano “Bach y los románticos”, organizado por la Diócesis de Tenancingo a través de la Dimensión Diocesana de Música Sacra y la Escuela Diocesana de Música León XIV.

El evento contó con la distinguida presencia de Mons. Víctor Cárabes Chávez, Obispo de Tenancingo; del Pbro. Raymundo Calixto Rojas, rector de la Catedral Basílica Menor de San Clemente; del Pbro. Crescencio Cruz Lechuga Ballesteros; del Pbro. Roberto Cruz Hernández, encargado de la Pastoral Litúrgica Diocesana; y del Mtro. Javier González Castañeda, responsable de la Dimensión Diocesana de Música Sacra y director de la Escuela Diocesana de Música León XIV.
Al inicio del concierto, el Pbro. Raymundo Calixto Rojas dirigió un mensaje de bienvenida a los asistentes, agradeciendo la presencia de las autoridades eclesiásticas, músicos y fieles que se congregaron para disfrutar de esta importante expresión artística y espiritual.

La velada tuvo como invitado especial al Mtro. Josep Solé Coll, Primer Organista de la Basílica Papal de San Pedro en el Vaticano y organista de las celebraciones litúrgicas del Santo Padre León XIV, cuya destacada trayectoria internacional enriqueció de manera significativa este acontecimiento cultural y eclesial.
A través de un selecto programa, el maestro interpretó obras de grandes compositores como Johann Sebastian Bach, Franz Liszt, Felix Mendelssohn Bartholdy, Johannes Brahms, Robert Schumann y Josef Gabriel Rheinberger, ofreciendo a los asistentes un recorrido por algunas de las páginas más representativas del repertorio organístico europeo. La majestuosidad del órgano y la riqueza interpretativa de cada obra permitieron a los presentes vivir una experiencia artística de gran profundidad, en la que la música se convirtió en un lenguaje capaz de elevar el espíritu y favorecer la contemplación.
La inédita presencia de un músico de talla internacional en la Catedral Basílica Menor de San Clemente representa un acontecimiento relevante para la vida cultural y pastoral de la Diócesis de Tenancingo, reafirmando el compromiso de esta Iglesia particular con la promoción de la música sacra como un medio privilegiado para la evangelización y el encuentro con Dios.
Uno de los momentos más emotivos de la noche se vivió al concluir el programa oficial. Antes de despedirse, el Mtro. Josep Solé Coll anunció a los asistentes que tenía preparada una sorpresa especial. Instantes después, las notas de “La Guadalupana” comenzaron a resonar en el órgano de la Catedral, provocando una profunda emoción entre los presentes. La interpretación, cargada de sensibilidad y devoción mariana, fue recibida con gran entusiasmo y se convirtió en un gesto de cercanía y afecto hacia el pueblo mexicano y su amor a la Santísima Virgen de Guadalupe.

Al término de la interpretación, los asistentes expresaron su reconocimiento mediante prolongados aplausos. Posteriormente, Mons. Víctor Cárabes Chávez dirigió unas palabras de agradecimiento al maestro Josep Solé Coll, destacando que, a través de la belleza de la música, los presentes habían experimentado una auténtica caricia de Dios. Asimismo, reconoció el valor de las artes sacras como un camino que conduce a la contemplación, fortalece la fe y eleva el corazón hacia el Señor.
La velada concluyó dejando una profunda huella en quienes participaron de este encuentro entre la fe, la cultura y el arte. Sin duda, una noche memorable para la Diócesis de Tenancingo que fortalece su vida litúrgica, cultural y formativa, y que reafirma la importancia de seguir promoviendo espacios donde la belleza se convierta en un camino privilegiado para el encuentro con Dios.
PONENTE: Pastoral de la Comunicación
