¿Sin adornos navideños durante el Adviento?
Pregunta:
¿Tenemos que esperar hasta después del Adviento para decorar la iglesia para Navidad?
Respuesta:
La Iglesia aconseja esperar hasta Navidad para poner adornos. Es decir, en anticipación y preparación de la Vigilia de Navidad después de la Misa del último día de Adviento.
La Iglesia proporciona directrices litúrgicas vinculantes en la Instrucción General del Misal Romano (IGMR). En cuanto a la decoración de iglesias, GIRM 305 dispone:
Se debe observar moderación en la decoración del altar.
Durante el Adviento, la decoración floral del altar debe estar caracterizada por una moderación adecuada al carácter de este tiempo, sin expresar prematuramente la plena alegría de la Natividad del Señor.
Cómo se regula el uso de las flores en Adviento y otros tiempos particulares
Las flores son símbolo de la belleza y manifiestan la alegría, el clima de fiesta que acompaña a la liturgia.
En la Biblia la flor recuerda también la caducidad de nuestra vida (ver Isaías 40,6: “Todo hombre es como la hierba y toda su gracia es como una flor del campo”) y por tanto el paso de las estaciones.
Por esto deben ser renovadas y elegidas de forma que se muestre el recorrido del año litúrgico con las fiestas que lo caracterizan.
Con todo, sería mejor no colocarlas sobre el altar -el cual es símbolo de Cristo mismo y representa tanto la mesa como el lugar del sacrificio-, sino más bien alrededor. Esto es lo que prevé la última edición del Ordenamiento general de la Misa.
Resumo por tanto lo previsto por la normativa: ante todo, el altar debe ser adornado con moderación; las flores, además, se deben usar de forma moderada, disponiéndolas no encima sino alrededor del altar.
De hecho, sobre la mesa sólo se puede disponer lo necesario para la misa: el Evangeliario hasta la proclamación del Evangelio; el cáliz con la patena, la píxide, si es necesaria, el corporal, el purificatorio, la palia y el Misal a partir de la ofrenda.
Respecto a las flores, se prevé que, en el tiempo de Adviento, el altar se adorne con la discreción propia de este tiempo, evitando anticipar la alegría plena de la Navidad.
En Cuaresma, en cambio, está prohibido adornar el altar con flores, con excepción del domingo Laetare (IV de Cuaresma), las solemnidades y las fiestas.
PONENTE: Pastoral de la Comunicación
