Misioneros de la Natividad de María

Misioneros de la Natividad de María

La Congregación de los Misioneros de la Natividad de María (MNM), fundada un 17 de abril de 1944 por el padre Vicente Echarri, cuenta con 80 años de ser semillero de sacerdotes y obispos.

De esta Congregación han surgido algunos obispos como: José de Jesús Castillo Rentería e Hilario Chávez, ya fallecidos. También Monseñor Víctor Cárabes Chávez, actual Obispo de Tenancingo, nombrado el 3 de abril de 2024, Rafael Sandoval Sandoval, Obispo de Autlán de la Grana y Juan Manuel González Sandoval, Obispo de Tarahumara.

Una Congregación no nace de la nada”.

Hay toda una historia detrás, no estamos recordamos sólo 80 años de que inició, sino la historia que inició hace 8 décadas.

No ha sido fácil que el Seminario y la Congregación sigan vigente en este mundo de crisis donde no es fácil las vocaciones sacerdotales.

Recordamos al fundador

El Padre Vicente, nacido en Artavia (Navarra) en 1903, llegó a México en 1931 por un ardiente deseo de ser misionero en tiempos de persecución religiosa y en 1944 se hizo cargo de la incipiente congregación dándole forma y cuerpo con su espíritu y carisma, siendo así reconocido por la Iglesia.

La aprobación Pontificia del Instituto fue dada mediante un decreto de la Santa Sede el 8 de diciembre de 1988, reconociendo al fundador Don Vicente Echarri Gil, que fue ordenado en la catedral de Pamplona el 14 de junio de 1930.

Los Misioneros de la Natividad de María es un Instituto Religioso compuesto por clérigos y laicos consagrados y tiene como fin apostólico “… cooperar en el desarrollo del Reino Cristo, y la santificación de las almas, mediante una decidida y eficaz ayuda a los Ordinarios del lugar, en obras de apostolado sacerdotal y otros ministerios religioso-sociales”, estando siempre a su disposición de acuerdo con el Superior Mayor competente y las presentes Constituciones, salvaguardando lo esencial de la vida religiosa (Const. 4).

Recordemos unas palaras de su fundador:

 “Acordaos que os he dicho, que en estos tiempos debemos ser los misioneros esclavos, de celo de apóstol y vocación de mártir. Adelante, hijos, sed santos y valientes” (Carta NPF. septiembre 6 del 1958).

Categorías: Actualidad

PONENTE: Pastoral de la Comunicación