Me encanta construir y no soy arquitecto. ORDENACIÓN EPISCOPAL DE MONS. Víctor Cárabes Cávez
Miles de feligreses se dieron cita en la glorieta Morelos para conocer a su nuevo Obispo.
El pasado viernes 13 de julio, la diócesis de Tenancingo recibió al nuevo Monseñor Víctor Cárabes Chávez, acompañado del nuncio apostólico Joseph Spiteri, con una cálida bienvenida en la glorieta Morelos. Además, las autoridades municipales de Tenancingo organizaron un encuentro significativo en el jardín central, donde el presidente Héctor Gordillo entregó las llaves de la ciudad al nuevo obispo.
Después su recorrido en el que recibió una cálida bienvenida con cantos, porras y mariachi, Monseñor Víctor llegó a la Santa Iglesia Catedral de Tenancingo, rodeado del cariño de las personas que lo acompañaron. Allí saludó a quienes ya aguardaban su llegada, entre ellos Don Francisco Javier Chavolla Ramos, el Cardenal Felipe Arizmendi Esquivel, Monseñor Raúl, primer obispo de esta Diócesis de Tenancingo, y el Padre Carlitos Rossano, quien fue administrador diocesano durante la vacante de la Diócesis.
En un momento, Monseñor se dirigió al lugar donde se encuentra el Santísimo Sacramento, lo cual fue un signo real de la presencia de Dios. Posteriormente, pasó a la sacristía para revestirse y comenzar con una oración comunitaria.
Al inicio de la oración, el Pbro. Carlitos Rossano dirigió unas palabras de bienvenida a todos los presentes, en especial a quienes acompañaron a nuestro nuevo Obispo.
Monseñor Víctor Cárabes, antes de presentar su escudo episcopal, expresó las siguientes palabras:
“No he venido a restar, no vengo a dividir, sino a la suma de talentos y la multiplicación de dones, de mí no esperen que destruya sino construya, porque me encanta construir y no soy arquitecto”.
Escudo Episcopal
Los elementos que conforman el escudo representarán la gestión de Monseñor Víctor Cárabes Chávez, obispo de la Diócesis de Tenancingo.
Monseñor Víctor Cárabes expresó que su escudo es una verdadera profesión de fe:
“Creo verdaderamente en Dios padre todo poderoso que hizo el cielo y la tierra por eso en el escudo se encuentra el cielo y la tierra.
Creo en Jesucristo verdadero Dios y hombre por eso está aquí en el centro de mi escudo, Jesucristo redentor que por medio de su misterio pascual nos ha dado vida, nos ha salvado, nos ha redimido con su preciosísima sangre por eso está la cruz y ribetes de sangre, que además significa la eucaristía y está el agua que significa el bautismo.
Las tres conchitas que están a los pies de cristo Rey, representan la santísima trinidad y que representan también los sacramentos de iniciación bautismo, confirmación y eucaristía, tres conchitas que también representan las tres casas hogares donde he estado.
El rosario: representa a Tenancingo y que cuenta con cuatro flores que representa a nuestros 4 decanatos y ahí en el centro del rosario pues esta pequeñita, muy pequeñita, porque así es nuestra madre nuestra Reyna María, niña recién nacida, ella es pequeñita, ella no es el centro, ella está a un ladito y pequeñita resplandece. Teniendo a cristo rey de la paz, cristo nuestro redentor y nuestra madre santísima por eso mi lema es “QUE REINEN EN NUESTROS CORAZONES”

SÁBADO 13 DE JULIO ORDENACIÓN EPISCOPAL
La ordenación episcopal de Mons. Víctor Cárabes Chávez trajo nueva vida a la Iglesia de Tenancingo.
La ordenación episcopal se llevó a cabo en la Universidad de Tenancingo alrededor de las 12 del día. Esta celebración inició con la cruz alta, símbolo de que Cristo es quien abre el camino hacia el altar. Participaron nuestros obispos y arzobispos, quienes acompañaron a Monseñor Víctor Cárabes, segundo obispo de Tenancingo, junto con la asamblea, la cual es parte fundamental de toda celebración.

Monseñor Rafael Sandoval, obispo emérito de Autlán, fue el encargado de ordenar a nuestro nuevo obispo.
Se procedió a la lectura de las letras apostólicas, en las cuales el Papa designó a Monseñor Víctor Cárabes Chávez como obispo de Tenancingo.
El recién nombrado obispo mostró el documento a los obispos, sacerdotes, religiosas y a toda la comunidad católica.
En ese momento, los aplausos de los presentes celebraron la llegada del nuevo obispo y la presencia de la providencia divina sobre él.
Monseñor Rafael Sandoval, obispo emérito de Autlán, le dijo a Mons. Víctor:
“Seguramente que aún no se te pasa el susto de esa llamada a presentarte ante el señor nuncio. Te digo que hay llamadas que siempre cambian la vida, porque en tal servicio al que se te llama y tan desproporcionada la distancia, con nuestra fragilidad, el susto, te lo digo por experiencia nunca se te va a pasar. Hoy estas a punto de ser consagrado obispo porque el señor se ha cruzado en tu camino a través del sucesor de pedro hoy el Papa Francisco, para ser pastor sirviendo a esta comunidad diocesana de Tenancingo en comunión con el papa y los obispos, llamado a servir junto a tu presbiterio a este pueblo de Dios concreto, llamado a gastar la vida para anunciar a cristo, que no solo te ha convencido sino te ha seducido.
Que este pueblo que hoy se te encomienda, te sigan formando hasta que alcances la estatura de Jesucristo buen pastor, y recuerda que el amor se aprende ¡No se puede decir, ya los quería a todos, noo! El amor es un arte, los iras queriendo y nadie quiere lo que no conoces, entrega tu vida para eso estamos en esta vida y para eso te llamó el señor”.
El obispo electo realizó las promesas episcopales mientras la asamblea lo acompañaba con su oración. A continuación, se llevó a cabo la imposición de manos del obispo encargado de la ordenación y de todos los obispos presentes. Finalmente, se ungió la cabeza del obispo y se le entregaron las insignias episcopales: el libro de los Evangelios, el anillo, la mitra y el báculo.
Al finalizar la celebración y antes de retirarse para compartir los alimentos con los invitados especiales los sacerdotes, Monseñor Víctor saludó y se tomó fotografías con las personas que acudieron a su encuentro.
PONENTE: Pastoral de la Comunicación
