¿Cómo vivir el Adviento con un corazón más abierto? 3 actividades para hacer en familia
El Adviento es un tiempo especial de preparación para el nacimiento de Jesús, una época de espera y esperanza que podemos vivir profundamente en familia, en oración.
A continuación, te presento 3 actividades que enriquecerán esta espera, ayudándonos a hacer presente a Jesús en cada momento del día.
1. Crear una corona de Adviento con historia familiar

La Corona de Adviento es una tradición hermosa que simboliza la luz de Cristo que ilumina el mundo. Puedes hacer tu propia corona de una manera única: ¡reúnan en familia materiales naturales como ramas o flores!
Esta corona tendrá un toque especial si cada miembro de la familia aporta algo que represente una historia compartida, como una rama recogida en una caminata familiar o una flor especial.
Cada domingo, al encender una vela, dedica un momento para recordar esa historia o rezar juntos, invitando a la paz y el amor de Cristo en el hogar. Este símbolo sencillo y significativo hace que la espera se sienta viva en cada rincón de la casa.
2. Un calendario de actos de bondad en familia

En lugar del tradicional calendario de Adviento con chocolatinas o dulces, ¿qué tal si hacemos un calendario de actos de bondad?
Cada día, una actividad sencilla: dar un abrazo, compartir un momento especial, tomar una foto divertida o hacer una pequeña sorpresa. Propón cada día algo que muestre amor y nos recuerde que Jesús está presente en cada acción.
Este calendario será una manera de vivir el Adviento como una familia unida en el amor y el servicio, recordando que cada pequeño gesto cuenta. ¡Así haremos presente el amor de Jesús en nuestra familia durante toda la temporada!
3. Acudir juntos a la oración durante el Adviento

El Adviento es un llamado a la oración, a prepararnos para la Navidad con nuestro corazón abierto. ¿Qué tal si comenzamos cada día en familia con una breve oración de agradecimiento?
Al comenzar el día
Podemos pedirle a Jesús que nos guíe en esta espera y también invocar la intercesión de la Virgen María, quien vivió su propio Adviento. Una idea es que cada miembro de la familia agradezca por algo especial al empezar el día, recordando el amor y la presencia de Jesús.
Para la oración en la comida, invita al Niño Jesús a estar presente: “Jesús, te esperamos con amor y alegría en este Adviento. Bendice nuestros alimentos y prepara nuestro corazón para recibirte”. ¡Una actividad sencilla que fortalece la unión en la fe!
Antes de la misa
Antes de asistir a la primera Misa de Adviento, tómense un tiempo para escribir juntos una oración. Esta puede incluir una lista de cosas por las que están agradecidos este año y un acto de gratitud al Niño Jesús que pronto vendrá.
Por ejemplo: “Gracias, Jesús, por cada bendición recibida, por las alegrías y también por los momentos difíciles. Ayúdanos a vivir este Adviento con un corazón abierto y generoso”.
Esta oración se puede leer cada día, recordando el espíritu de Adviento y la gratitud que nos prepara para el nacimiento de Jesús. ¡Qué regalo tan hermoso para iniciar este tiempo santo!
Antes de dormir
Antes de dormir, tómate unos minutos en familia para reflexionar juntos sobre el día. ¿Qué aprendimos hoy sobre el amor? ¿Cómo vimos a Jesús en los demás?
Al compartir estos pensamientos, estaremos cultivando un espíritu de Adviento lleno de fe y esperanza. Además, podemos encender una vela de la corona y pedirle a Jesús que ilumine nuestras vidas.
Vivir el Adviento en familia puede ser un viaje emocionante y enriquecedor. Estas actividades no solo nos preparan para el nacimiento de Jesús, sino que también fortalecen los lazos familiares, llenándonos de paz, alegría y amor en esta hermosa espera. ¡Feliz Adviento!
Una oración de Adviento para rezar juntos
Señor, te pedimos que te hagas presente en nuestras vidas en este tiempo de Adviento. Que cada domingo, al encender una nueva luz en nuestra corona, sintamos cómo tu luz va entrando en nuestro corazón, iluminando cada rincón de nuestras almas. Que esta espera sea alegre y compartida con nuestros seres queridos, y que, durante estas semanas, recorramos el camino de tu mano.
Permítenos mirar a nuestros familiares con cariño y afecto, para que cada día de espera vaya agrandando nuestro corazón y sea una morada dulce, cálida y acogedora para recibirte. Haznos sentir tu cercanía en esta espera, y llénanos de paz y esperanza mientras aguardamos con fe tu llegada.
Amén.
Ilustraciones elaboradas por @cebandosan
PONENTE: Pastoral de la Comunicación
FUENTE: Catholic Link
