Cantamisa del Pbro. René Sánchez Sánchez
LA CANTAMISA
Fiesta de acción de gracias por el don del sacerdocio.
Con gran alegría, en la Parroquia de San Francisco de Asís, el pasado miércoles 23 de octubre del presente año, se celebró una vez más una Cantamisa. En esta ocasión fue oficiada por el recién ordenado presbítero Juan René Sánchez Sánchez, quien antes de llegar a esta sede parroquial, salió de la casa de sus padres en compañía de familiares, amigos, asociaciones y movimientos parroquiales en peregrinación hacia el templo parroquial ubicado en el centro de Tenancingo.

Al llegar al templo parroquial, la feligresía reunida estalló en gran júbilo y alegría al recibir al nuevo sacerdote. Él se acercó a todos los que pudo para agradecerles sus muestras de cariño, mientras el pueblo de Dios lo felicitaba por su sacerdocio. Caminó hacia el altar para revestirse y comenzar la celebración eucarística, acompañado de varios sacerdotes que aguardaban el momento de la ceremonia, entre los cuales se encontraba Monseñor Víctor Cárabes Chávez, obispo de nuestra amada Diócesis de Tenancingo.
Antes de comenzar la Eucaristía, en la sacristía se realizó la bendición del cáliz, la patena y las vestiduras litúrgicas que utilizó el padre Juan René, en presencia de los demás sacerdotes que lo acompañaron en este acontecimiento.

La celebración eucarística comenzó con las moniciones iniciales, continuando con la procesión de la cruz alta, los ciriales, los ministros, los lectores y los sacerdotes de nuestra diócesis, incluyendo a nuestro señor obispo Víctor, y finalmente al recién ordenado sacerdote, el padre Juan René, mientras el coro entonaba el canto de entrada.


El nuevo presbítero se acercó a sus padres para pedirles su bendición como signo de su entrega al Señor para el servicio de sus hermanos.

Continuando con los ritos ordinarios de la misa, en la Liturgia de la Palabra se leyó primero el libro del profeta Isaías, que dice: “El espíritu del Señor está sobre mí, porque el Señor me ha ungido… serán llamados <>; se les dirá <>". Luego se recitó el Salmo 22: “El Señor es mi pastor, nada me faltará", y la carta de San Pablo a los Corintios, que nos recuerda que todos debemos predicar el Evangelio y creer en Jesús, el Señor. Finalmente, en el evangelio según San Juan, Jesús nos recuerda que Él nos ha elegido y nos da el mandamiento del amor: que nos amemos los unos a los otros.
La homilía fue impartida por el padre Luis, quien comenzó con la pregunta: “¿Quién es un sacerdote?” La respuesta que dio fue: “Un sacerdote es mediador, un delegado, un puente entre lo humano y lo divino, entre Dios y los hombres, que puede hablar en nombre de Dios y presentarse ante Él en nombre de la humanidad”. Continuó: “¿Y cuál es la función del sacerdote?” Primero, es el sacrificador del cuerpo y la sangre del Señor; este es el primer y más grande de los privilegios que Dios otorga a sus sacerdotes, y nadie puede hacer presente a Jesús en el altar sin que Dios le haya dado tal autoridad.
El sacerdote es el predicador del evangelio; solo aquel que es enviado por Dios tiene la asistencia de su Espíritu. Es quien da la vida por las ovejas. Dirigiéndose al padre René, se señaló que dar la vida significa estar vigilante de la vida de la grey amada, ofrecer tiempo de calidad y escuchar el dolor del pueblo que Dios nos ha confiado. El sacerdote es quien conoce a sus ovejas por su nombre; conocer a las ovejas es conocer su realidad, su vida y sus sufrimientos. Además, el sacerdote es el amigo íntimo de Jesús. Para concluir la homilía, se citó una frase de San Agustín: “Debes vaciarte de aquello con lo que estás lleno, para ser llenado de aquello de lo que estás vacío”.
Continuando con el Credo y la Plegaria Universal, y antes de comenzar la Liturgia Eucarística, el padre René realiza el momento de la entrega del manutergio a su madre, la señora Cecilia Sánchez Jardón. Este manutergio es el que se utilizó para limpiar sus manos consagradas y ungidas con el Santo Crisma. Será colocado en las manos de su madre cuando ella sea llamada a la presencia de Dios, como signo de que ella fue la madre que ofreció a su hijo. Con el mismo fin de honrar también a su padre, los nuevos sacerdotes han hecho crecer la tradición de entregarles la estola que usaron en su primera confesión, en las horas que siguieron a su ordenación y que precedieron a su primera misa. En esta ocasión, el padre René le entrega la estola al señor René Sánchez Millán.
Después se pasa al momento de las ofrendas y la consagración. Se realiza el rito de la comunión, el momento de la paz, y la Sagrada Comunión es distribuida por los sacerdotes que también acompañan al padre René en esta celebración. Antes de dar la bendición, el padre René agradece a cada uno de los sacerdotes que lo acompañaron durante su formación en el seminario y a aquellos con quienes desempeñó algún ministerio en sus parroquias. Agradeció a Monseñor Víctor por su acompañamiento y sus consejos, así como a sus familiares y amigos que han estado con él. La celebración eucarística concluyó con la bendición del padre Juan René.
Al concluir con gran alegría la misa, el pueblo de Dios se acercó a felicitar al padre René. Luego pasaron al atrio de la parroquia para convivir y compartir alimentos, todos unidos como familia de Dios.
PONENTE: Pastoral de la Comunicación
