Apertura del Año Jubilar 2025 - Diócesis de Tenancingo

Apertura del Año Jubilar 2025 - Diócesis de Tenancingo

Este jueves 26 de diciembre de 2024, se llevó a cabo la apertura del Año Jubilar en la diócesis de Tenancingo, siendo este rito el preludio de una rica experiencia de gracia y misericordia.

Fieles feligreses de nuestro territorio diocesano se dieron cita en la parroquia de San Francisco de Asís, Tenancingo, para participar en este rito solemne y así ser peregrinos de esperanza.

Los ritos iniciales de la apertura del Año Jubilar 2025 dieron inicio pasadas las 11:00 horas con el canto de entrada. Posteriormente, Monseñor Víctor continuó con el saludo dirigido al pueblo reunido y se invitó a la asamblea a escuchar con atención la palabra de Dios, que fue proclamada por el presbítero René Sánchez. Tras la proclamación del Evangelio, se dio lectura a algunos párrafos de la bula del jubileo.

Al final de la lectura, se inició la peregrinación hacia la catedral, presidida por el turiferario con el incensario humeante, seguido de la cruz y los ministros con velas encendidas a los lados. A continuación, caminaba el diácono portando el evangeliario, luego el obispo, seguido por los presbíteros, ministros y fieles.

 

 

 

Monseñor Víctor pronunció las siguientes palabras antes de comenzar la peregrinación:

Hermanos, avancemos en nombre de Cristo:Camino que conduce al Padre, verdad que nos hace libres, vida que ha vencido a la muerte.

Entre cantos y el sonar de las campanas, los peregrinos de esperanza llegaron a la puerta principal de la Santa Iglesia Catedral, donde el obispo tomó la cruz, que fue llevada en procesión, y elevó la siguiente aclamación:

Salve, cruz de Cristo, única esperanza.

Tras esta aclamación, se abrió la puerta de la catedral para continuar con la celebración de la Eucaristía.

Invitados a recordar nuestro propio bautismo

Al inicio de la Santa Misa, Monseñor Víctor se dirigió a la fuente bautismal, donde presidió el rito del recuerdo del bautismo. Luego, procedió a realizar la aspersión del agua bendita, mientras el coro diocesano entonaba un canto especial para acompañar el momento.

Homilía de Monseñor Víctor

Tras la proclamación del Santo Evangelio según san Mateo, Monseñor Víctor Cárabes Chávez se dirigió a todos los presentes en esta gran celebración con las siguientes palabras:

Gracia y paz a todos y cada uno de nosotros. Iniciamos con mucho gozo, después de haber celebrado la Navidad, el misterio de la vida, el misterio de la luz, de la reconciliación y de la paz, el nacimiento de nuestro Señor Jesucristo, verdadero Dios y verdadero Hombre. Iniciamos, pues, el Año Santo y, por eso, atravesamos la puerta, tanto de nuestra amada catedral como la puerta de los sacramentos del bautismo... ¡Cómo no darle gracias a Dios, que es providente, lleno de bondad y amor para con nosotros, dándose a nosotros continuamente!

Monseñor mencionó que era providencial hacer la apertura del Año Jubilar en una fecha en la que se celebra al Protomártir San Esteban, quien es modelo y testigo del Señor, testigo del Maestro. Indicó que la Santa Iglesia nos presenta a San Esteban para asumir las actitudes que él tuvo: el coraje, la valentía en la fe y el arrobo. En San Esteban vemos y resplandecen esas tres virtudes teologales: fe, esperanza y caridad.

Iniciar el Año Santo con la fiesta del Protomártir San Esteban refuerza lo que queremos ser y a quién queremos seguir: "Cristo, que es el camino, la verdad y la vida".

Al concluir la celebración, Monseñor reconoció y expresó su gratitud a todas las personas que hicieron posible la celebración del inicio del Año Santo.

Categorías: Actualidad

PONENTE: Pastoral de la Comunicación