Rezo del regina coeli P. Rubén 28 de Abril de 2026
Oración del Mediodía por el P. Rubén 28 de abril de 2026
Hermanos: Los cristianos de Antioquía -que fueron los primeros en llamarse “cristianos” como discípulos de Jesús, eran de dos clases: los griego-parlantes de origen judío y los de origen pagano. Los primeros habían huido a Antioquía cuando la iglesia de Jerusalén era perseguida. Comunicaban su fe a sus compañeros judíos. Pero seguramente habían hablado también de su fe en Cristo a algunas personas de raíces paganas, que aceptaron a Cristo, no ya como el Mesías prometido, sino como el Señor de todos, sin distinción. Esto puso a la Iglesia en un dilema: ¿Serían estos cristianos marginados, seguidores de Cristo de segunda clase? Bernabé, lleno del Espíritu Santo, reconoció cómo la gracia de Dios obraba en ellos. Donde la Iglesia oficial de Jerusalén duda, Bernabé interpreta los signos de los tiempos. Para él es voluntad de Dios que estas personas acepten a Cristo como a su Señor y Salvador. Confronta con audacia el problema misionero, y lo resuelve localmente, y no teme abrir nuevos caminos.
Señor Dios, Padre nuestro: El Espíritu Santo nos llama, como llamó a tu Hijo, a abandonar nuestro viejo yo y nuestro viejo mundo para estar libres para una nueva vida y un nuevo crecimiento. Perdona nuestras zozobras y nuestros miedos, aléjanos de nuestras frases gastadas, de nuestros hábitos caducos y de nuestras seguridades y certezas elaboradas por nosotros mismos en nuestro beneficio. Empápanos con el Evangelio de tu Hijo para que esa Buena Noticia de salvación llegue a ser creíble en nuestro tiempo y en nuestro mundo. Que así sea.
Regina Coeli
Alégrate reina del cielo; aleluya.
Porque el que mereciste llevar en tu seno;
aleluya.
Ha resucitado según predijo;
aleluya.
Ruega por nosotros a Dios;
aleluya.
Gózate y alégrate, Virgen María;
aleluya.
Porque ha resucitado Dios verdaderamente;
aleluya.
Oremos
Oh Dios, que por la resurrección de tu Hijo nuestro señor Jesucristo, te has dignado dar la alegría al mundo, concédenos que por su madre la Virgen María, alcancemos el gozo de la vida eterna. Por el mismo Jesús Cristo, Nuestro Señor. Amén.
PONENTE: Pbro. Rubén Hernández Melchor
