Clarisas Capuchinas: un testimonio de oración y entrega
Dentro de la riqueza espiritual de la Diócesis de Tenancingo, la vida contemplativa ocupa un lugar especial gracias a la presencia de las Hermanas Clarisas Capuchinas en los municipios de Sultepec y Almoloya de Alquisiras. Su vocación, silenciosa pero profundamente fecunda, constituye un testimonio permanente de amor a Dios, oración constante y servicio espiritual a toda la Iglesia.
Las Clarisas Capuchinas pertenecen a la familia franciscana y tienen sus raíces en la experiencia de fe de Santa Clara de Asís, quien, inspirada por San Francisco, abrazó una vida de pobreza evangélica, fraternidad y contemplación. Desde el siglo XIII, esta forma de vida ha sido un signo visible de la búsqueda de Dios mediante la oración y la entrega total.
En la Diócesis de Tenancingo, estas comunidades contemplativas mantienen vivo este carisma franciscano desde sus respectivos monasterios, ofreciendo su vida y oración por las necesidades de la Iglesia, de las familias, de los sacerdotes, de los jóvenes y de todas las personas que confían en su intercesión.
Clarisas Capuchinas en Almoloya de Alquisiras
En Almoloya de Alquisiras se encuentra la comunidad de las Clarisas Capuchinas de la Santísima Trinidad y San Francisco de Asís, cuya presencia ha sido significativa para la vida espiritual de la región.
Esta comunidad posee una historia vinculada a dos espacios monásticos. El antiguo monasterio fue donado para el servicio de la parroquia, permaneciendo como un valioso testimonio de la historia y de la tradición religiosa de la comunidad.
Actualmente, las religiosas cuentan con un nuevo monasterio en Alquisiras, donde continúan desarrollando su vocación contemplativa. En este espacio, la oración, el silencio, la vida fraterna y la contemplación constituyen el centro de su misión, ofreciendo diariamente su existencia por la Iglesia y por las necesidades del Pueblo de Dios.
La presencia de las Clarisas Capuchinas en Almoloya de Alquisiras representa así la continuidad de una tradición espiritual que, a través del tiempo y de distintos espacios, ha mantenido viva la riqueza del carisma de Santa Clara de Asís y de San Francisco.
Clarisas Capuchinas en Sultepec
Su presencia forma parte de la historia y del patrimonio religioso de la región. La comunidad se encuentra vinculada al histórico Convento de San Antonio de Padua, conjunto arquitectónico que conserva siglos de tradición franciscana y que continúa siendo un espacio significativo de oración, contemplación y encuentro con Dios.
Desde este lugar, las religiosas viven su consagración mediante la oración litúrgica, la adoración, la meditación de la Palabra de Dios y la vida fraterna, ofreciendo su vida por las intenciones de la Iglesia y por quienes acuden a ellas en busca de oración e intercesión.
Una vocación contemplativa al servicio de la Iglesia
La misión principal de las Clarisas Capuchinas es la vida contemplativa. Aunque su labor se desarrolla principalmente en el silencio y en la clausura, su vocación posee una profunda dimensión eclesial: mediante la oración y la entrega de su propia vida, sostienen espiritualmente la misión evangelizadora de la Iglesia.
Ambas comunidades forman parte de la Federación de Santa María de Guadalupe y Santa Clara, organismo que promueve la comunión y colaboración entre los monasterios de Clarisas Capuchinas del sur de México, fortaleciendo la formación y la vivencia del carisma contemplativo. Entre los monasterios que integran esta federación se encuentran las comunidades de Sultepec y Almoloya de Alquisiras.
En una sociedad caracterizada por el ritmo acelerado y las múltiples ocupaciones, la presencia de las Clarisas Capuchinas recuerda la importancia de la oración, el silencio y la búsqueda constante de Dios. Su vida, muchas veces oculta a los ojos del mundo, es una fuente de gracia para toda la comunidad diocesana y un testimonio vivo de que la oración continúa transformando corazones y sosteniendo la misión de la Iglesia.
La Diócesis de Tenancingo agradece profundamente el valioso testimonio de las comunidades de Clarisas Capuchinas de Almoloya de Alquisiras y Sultepec, quienes, desde sus monasterios y mediante una vida entregada a Dios, continúan siendo presencia de esperanza, fe, contemplación y comunión para todo el Pueblo de Dios.
AGREGADO POR: Angelica María
