Rezo del regina coeli P. Rubén 10 de Mayo de 2026
Oración del Mediodía por el P. Rubén 10 de mayo de 2026
Hermanos: Somos cristianos, hombres y mujeres que seguimos a Cristo. ¿Qué es lo que nos da la seguridad de que realmente le amamos? Jesús nos dice hoy: “Si me aman ustedes, guardarán mis mandamientos”. Y sabemos muy bien que su mandamiento es: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y a tu prójimo como a ti mismo”. Hoy Jesús nos promete el Espíritu Santo, que nos hará ver lo que tenemos que hacer para amar a Dios y a nuestro prójimo y que nos dará la fuerza para hacerlo. Pidamos a Jesús aquí presente que nos dé el Espíritu de percepción interior y de fortaleza. Abran Sus Corazones al Aliento del Espíritu. Cuando un padre ejemplar de una familia fallece, es de gran consuelo para su esposa y amigos si sus ideales y estilo de vida permanecen vivos en sus hijos. “Él sigue inspirándoles”, se dice. Jesús no está muerto, pues, aunque murió, resucitó a una nueva vida, aunque ya no esté físicamente entre nosotros. Pero su Espíritu mismo está todavía con nosotros, como un aliento, como el viento, o incluso como una tormenta. Donde él sopla, le sentimos sin verle. Él toca nuestros corazones y nos empuja hacia este mundo frío, para renovarnos a nosotros, a nuestra Iglesia y a nuestro mundo por medio de nuestras manos y corazones. Oremos para que este Espíritu viva siempre en nosotros.
Padre de nuestro Señor Jesucristo: Tu Hijo nos prometió que no nos dejaría huérfanos. Danos el Espíritu de la Verdad, para que esté con nosotros y viva en nosotros y así sepamos a dónde nos encaminamos; y para que sigamos a Jesucristo en el camino que conduce a ti y a los hermanos. Que este Espíritu encienda en nosotros el amor de Jesús, para que hagamos visible y tangible a todos la Buena Noticia de su amor. Que así sea.
Regina Coeli
Alégrate reina del cielo; aleluya.
Porque el que mereciste llevar en tu seno;
aleluya.
Ha resucitado según predijo;
aleluya.
Ruega por nosotros a Dios;
aleluya.
Gózate y alégrate, Virgen María;
aleluya.
Porque ha resucitado Dios verdaderamente;
aleluya.
Oremos
Oh Dios, que por la resurrección de tu Hijo nuestro señor Jesucristo, te has dignado dar la alegría al mundo, concédenos que por su madre la Virgen María, alcancemos el gozo de la vida eterna. Por el mismo Jesús Cristo, Nuestro Señor. Amén.
PONENTE: Pbro. Rubén Hernández Melchor
