Rezo del regina coeli P. Rubén 09 de Mayo de 2026
Oración del Mediodía por el P. Rubén 09 de mayo de 2026
Hermanos: El mundo que rechazó a Cristo odia al mismo Cristo y a sus discípulos; el mundo les persigue porque el estilo de vida de un buen cristiano es siempre una condenación silenciosa del mismo mundo. Pensemos, por ejemplo, en las películas de Luis Buñuel, el director español, que estaba obsesionado por todo lo cristiano y lo ataca con sarcasmo amargo. Quizás más amortiguada que la persecución es la actitud de un mundo que no ha descubierto a Cristo o que tiene una imagen distorsionada de él y del cristianismo. Para esa gente nosotros somos ridículos, atrasados, irrelevantes, lejanos de la realidad, estamos en las nubes y somos dignos de una sonrisa llena de lástima. Sin embargo, ésta fue precisamente la suerte de Jesús. Nosotros compartimos su amor, y también el tratamiento que le otorgó por el mundo. El discípulo no es mejor que el maestro. En el discípulo el mundo todavía rechaza a Cristo, el Maestro. Al menos estamos en buena compañía…
Señor Dios nuestro: ¡Qué bueno vivir en la amistad de tu Hijo Jesucristo! Haz que nos percatemos de que también en este amor estamos comprometidos con él y compartimos con él, para lo bueno y para lo malo, tanto la incomprensión y contradicción como la alegría e intimidad. Ayúdanos a regocijarnos incluso cuando seamos tratados con indiferencia o con burla por causa de Jesús, porque ello significa que él está todavía con nosotros, él, nuestro Señor y Salvador. Que así sea.
Regina Coeli
Alégrate reina del cielo; aleluya.
Porque el que mereciste llevar en tu seno;
aleluya.
Ha resucitado según predijo;
aleluya.
Ruega por nosotros a Dios;
aleluya.
Gózate y alégrate, Virgen María;
aleluya.
Porque ha resucitado Dios verdaderamente;
aleluya.
Oremos
Oh Dios, que por la resurrección de tu Hijo nuestro señor Jesucristo, te has dignado dar la alegría al mundo, concédenos que por su madre la Virgen María, alcancemos el gozo de la vida eterna. Por el mismo Jesús Cristo, Nuestro Señor. Amén.
PONENTE: Pbro. Rubén Hernández Melchor
