Rezo del ángelus P. Rubén 27 de diciembre 2025
Oración del Mediodía por el P. Rubén 27 de diciembre de 2025
Hermanos: Íntimo del Señor, obsesionado con el amor. Éstos pueden ser muy bien los rasgos propios de Juan el Evangelista. Él había experimentado en su propia persona lo que significa ser amado por Jesús y, a cambio, amarle. ¡Y Jesús era el Señor, el Hijo de Dios! En la etapa última de su vida estaba sanamente obsesionado por el amor, como su evangelio y su primera carta nos revelan. Era el hombre que predicaba amor; las palabras que usaba, la urgencia e insistencia con que hablaba no pueden venir sino de un hombre que vivió profundamente ese amor y que sintió que ése debía ser también el distintivo de los seguidores de Jesús y de las comunidades cristianas.
Señor Dios nuestro, tú eres amor, el amor mismo personificado. Sabemos que tú nos amaste primero antes de que nosotros pudiéramos nunca amarte. Te pedimos que la experiencia inolvidable de tu “querido apóstol” Juan llegue también a ser nuestra profunda y perenne experiencia. Que el amor que nos has mostrado en tu Hijo Jesucristo nos mueva, a cambio, a amarte muy profundamente, y que este amor se derrame sobre todos los hermanos que encontremos en nuestra vida. Que así sea.
Rezo del Ángelus
Guía: El ángel del Señor anunció a María.
Audiencia: Y concibió por obra del Espíritu Santo.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: He aquí la esclava del Señor.
Audiencia: Hágase en mí según tu palabra.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: Y el Verbo de Dios se hizo carne.
Audiencia: Y habitó entre nosotros.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Audiencia: Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
Oración:
Te suplicamos Señor que derrames tu gracia en nuestras almas para los que por el anuncio del ángel hemos conocido la encarnación de tu hijo Jesucristo por su pasión y cruz seamos llevador a la gloria de la resurrección por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amen
PONENTE: Pbro. Rubén Hernández Melchor
