Rezo del ángelus P. Rubén 21 de Febrero
Oración del Mediodía por el P. Rubén 21 de febrero de 2026
Hermanos: Jesús vino a llamar a los pecadores. Ellos son los que le necesitan, no tanto los rectos o los justos. Son los pecadores los que necesitan curación. Nosotros nos contamos ente ellos, y por lo tanto necesitamos curación. Los fariseos se consideraban a sí mismos justos, pero tenían un corazón poco misericordioso; su corazón estaba seco. Lo que Jesús quiere es misericordia, no sacrificios. Jesús viene a encontrarse con Levi-Mateo. Sólo una invitación escueta de Jesús, y Mateo deja todo atrás: su mesa de impuestos, su pasado. Se convierte en un nuevo hombre, creado de nuevo –re-creado- por Cristo. Él vive ahora para el futuro. Su corazón convertido se va a volcar en otros también, al hacerse apóstol. El Señor Jesús viene a llamarnos y a transformarnos; se sienta a la mesa con nosotros, como hizo con Levi-Mateo.
Señor, Dios nuestro, Padre misericordioso: Cuando nos llamas al arrepentimiento, tú quieres que nos volvamos hacia nuestros hermanos y que construyamos paz y justicia entre todos. Que, conforme a tu promesa y con tu poder, lleguemos a ser luz para los que viven en tinieblas, agua para los sedientos, constructores de esperanza y felicidad para todos. Que seamos, pues, signos vivientes de tu amor y de tu lealtad, pues tú eres nuestro Dios y Señor. Que así sea.
Rezo del Ángelus
Guía: El ángel del Señor anunció a María.
Audiencia: Y concibió por obra del Espíritu Santo.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: He aquí la esclava del Señor.
Audiencia: Hágase en mí según tu palabra.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: Y el Verbo de Dios se hizo carne.
Audiencia: Y habitó entre nosotros.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Audiencia: Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
Oración:
Te suplicamos Señor que derrames tu gracia en nuestras almas para los que por el anuncio del ángel hemos conocido la encarnación de tu hijo Jesucristo por su pasión y cruz seamos llevador a la gloria de la resurrección por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amen
PONENTE: Pastoral de la Comunicación
