Rezo del ángelus P. Rubén 20 de Junio de 2026



Oración del Mediodía por el P. Rubén 20 de junio de 2026

Hermanos: Ser profeta y atreverse a hablar claro y a denunciar, sobre todo a los poderosos, es siempre peligroso. Al profeta Zacarías le costó la vida. Con demasiada frecuencia nos inquietamos y preocupamos, mucho más de lo que debiéramos; y por cosas que, después de todo, no tienen mucha importancia. ¿Acaso nuestros miedos e inquietudes no proceden, la mayoría de las veces, de atormentarnos con cosas y acontecimientos del futuro, que normalmente resultan no tener fundamento? Estamos confiadamente en las manos de Dios. Él, que cuida de los pájaros del cielo, nos cuida también a nosotros y conoce lo que necesitamos. Preocupémonos, pues, por hacer de su Reino una realidad entre nosotros. Esto es lo realmente importante.

Señor Dios, Padre nuestro, Te preocupas de los pájaros del cielo y les dejas encontrar alimento en el tiempo oportuno. Tú vistes a las flores en el campo con lindos colores y suave fragancia. Entonces, ¿por qué inquietarnos? Te damos gracias por el don de la vida, por amarnos y preocuparte de nosotros gratuita y generosamente. Guárdanos firmemente en tu mano a causa de tu Hijo Jesucristo. Que así sea.

Rezo del Ángelus

Guía: El ángel del Señor anunció a María. 
Audiencia: Y concibió por obra del Espíritu Santo. 

Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.


Guía: He aquí la esclava del Señor. 
Audiencia: Hágase en mí según tu palabra.

Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.


Guía: Y el Verbo de Dios se hizo carne. 
Audiencia: Y habitó entre nosotros.

Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.


Guía: Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Audiencia: Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.

Oración:

Te suplicamos Señor que derrames tu gracia en nuestras almas para los que por el anuncio del ángel hemos conocido la encarnación de tu hijo Jesucristo por su pasión y cruz seamos llevador a la gloria de la resurrección por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amen

 

PONENTE: Pbro. Rubén Hernández Melchor

Ángelus de hoy, Ángelus del día.