Rezo del ángelus P. Rubén 10 de Febrero de 2026
Oración del Mediodía por el P. Rubén 10 de febrero de 2026
Hermanos: No conocemos mucho de la vida de Santa Escolástica, la hermana del gran San Benito, a cuya sombra vivió. Dedicando su virginidad a Dios, primeramente, vivió una vida de oración en su casa, después vivió cerca de su hermano en Subiaco, después en Monte Casino, hasta que Benito le puso al cuidado de una comunidad de mujeres. Sabemos por la historia cómo los monasterios benedictinos de hombres y mujeres no solamente irradiaban paz, sino que eran, en muchas regiones, los civilizadores y los principales testigos de la presencia de Cristo en el mundo.
Oh Dios y Padre nuestro: Te damos gracias hoy por los santos como Santa Escolástica; ellos nos recuerdan que una vida de oración y de comunidad dan testimonio de tu presencia en este mundo. Haznos también ver claramente que eres tú el que finalmente cuentas, que tú eres el sentido de nuestras vidas y que el lazo definitivo que nos une a todo el mundo es Jesucristo nuestro Señor. Que así sea.
Rezo del Ángelus
Guía: El ángel del Señor anunció a María.
Audiencia: Y concibió por obra del Espíritu Santo.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: He aquí la esclava del Señor.
Audiencia: Hágase en mí según tu palabra.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: Y el Verbo de Dios se hizo carne.
Audiencia: Y habitó entre nosotros.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Audiencia: Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
Oración:
Te suplicamos Señor que derrames tu gracia en nuestras almas para los que por el anuncio del ángel hemos conocido la encarnación de tu hijo Jesucristo por su pasión y cruz seamos llevador a la gloria de la resurrección por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amen
PONENTE: Pbro. Rubén Hernández Melchor
