Rezo del ángelus P. Rubén 10 de agosto de 2025
Oración del Mediodía por el P. Rubén 10 de agosto de 2025
Hermanos: Sorprende cómo mucha gente vive con temor: miedo a la enfermedad, miedo a perder sus seres queridos, miedo a la propia muerte, miedo del hoy, miedo del mañana. Jesús nos tranquiliza: “¡No teman! ¡No pierdan la esperanza! ¡Tengan fe!” Incluso cuando atravesamos días difíciles, no habríamos de perder nunca nuestra fe y esperanza; deberíamos estar siempre alertas a la venida amorosa del Señor en medio de nosotros. En cada eucaristía pedimos al Señor que nos mantenga siempre atentos a su presencia.
Señor Dios: Tú eres invisible y, sin embargo, eres fundamento de toda realidad visible, de todo lo que cuenta. Y nosotros buscamos ansiosamente seguridad y certeza, algo visible y palpable a lo que podamos agarrarnos. Nos da miedo caminar en la oscuridad y nos sentimos confusos al no conocer a dónde nos conduce el camino. Sé tú, verdaderamente, nuestro Dios en quien confiemos; ayúdanos a servirte fielmente ahora y a estar dispuestos a seguirte en el futuro. Tómanos de la mano y guíanos a través de los obstáculos de la vida hacia la tierra de tus promesas. Que así sea.
Rezo del Ángelus
Guía: El ángel del Señor anunció a María.
Audiencia: Y concibió por obra del Espíritu Santo.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: He aquí la esclava del Señor.
Audiencia: Hágase en mí según tu palabra.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: Y el Verbo de Dios se hizo carne.
Audiencia: Y habitó entre nosotros.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Audiencia: Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
Oración:
Te suplicamos Señor que derrames tu gracia en nuestras almas para los que por el anuncio del ángel hemos conocido la encarnación de tu hijo Jesucristo por su pasión y cruz seamos llevador a la gloria de la resurrección por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amen
PONENTE: Pbro. Rubén Hernández Melchor
