Rezo del ángelus P. Rubén 07 de Febrero 2025
Oración del Mediodía por el P. Rubén 07 de febrero de 2026
Hermanos: Como rey joven e inexperto, Salomón pide a Dios en oración sabiduría práctica para dirigir a su pueblo y administrar justicia. Su pueblo es, después de todo, pueblo de Dios. Movido por la desinteresada petición de Salomón, Dios le promete no solo sabiduría sino también riquezas y gloria. En el evangelio que Dios nos manifiesta en Jesús que él se preocupa por nosotros con un amor más profundo y tierno que el de una madre por su hijo a quien dio vida. Dios se hace particularmente cercano a los que más le necesitan: los débiles, los que sufren, los abandonados, y los que no cuentan para nada. Ése es el amor que Dios nos mostró en Jesús. Ése es el amor al que nos invita, para que nos amemos así unos a otros: un amor profundo, tierno, duradero, y sin miedo de manifestarse abiertamente.
Oh Dios, sabio y amoroso: Concédenos que sepamos buscar siempre las cosas realmente importantes, como son: luz para nuestra conciencia, comprensión y amor para con la gente, fidelidad a tu voluntad, interés y dedicación por tu reino. Y que todo esto esté inspirado por el evangelio y el estilo de vida de Jesucristo tu Hijo, nuestro Señor. Que así sea.
Rezo del Ángelus
Guía: El ángel del Señor anunció a María.
Audiencia: Y concibió por obra del Espíritu Santo.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: He aquí la esclava del Señor.
Audiencia: Hágase en mí según tu palabra.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: Y el Verbo de Dios se hizo carne.
Audiencia: Y habitó entre nosotros.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Audiencia: Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
Oración:
Te suplicamos Señor que derrames tu gracia en nuestras almas para los que por el anuncio del ángel hemos conocido la encarnación de tu hijo Jesucristo por su pasión y cruz seamos llevador a la gloria de la resurrección por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amen
PONENTE: Pbro. Rubén Hernández Melchor
