Rezo del ángelus P. Rubén 06 de febrero de 2026



Oración del Mediodía por el P. Rubén 06 de Febrero de 2026

Hermanos: En 1597, veintiséis cristianos (religiosos y laicos) fueron clavados en la cruz y murieron como Jesús, en Nagasaki, Japón. El más conocido entre ellos era Pablo Miki, pero había también un francisco español que había trabajado anteriormente como unos diez años en Filipinas, Pedro Bautista. Su fiesta nos recuerda que el evangelio no está destinado solamente a países tradicionalmente cristianos. En cualquier parte del mundo hay personas que pueden seguir a Cristo de modo radical, quizás con mayor consistencia de lo que nosotros estamos dispuestos a realizar. La Iglesia está destinada para todos.

Oh Dios, Padre de todos: Veneramos hoy a los misioneros y a su grey de la comunidad cristiana de Nagasaki, Japón, en quienes Cristo vivió y en quienes él fue crucificado de nuevo. Concédenos que los mensajeros y maestros de la Buena Noticia de Jesús sean uno con sus fieles en la vida y en la muerte y se entreguen en amor y servicio los unos a los otros y a ti, nuestro Dios amoroso, por medio de Jesucristo nuestro Señor. Que así sea.

Rezo del Ángelus

Guía: El ángel del Señor anunció a María. 
Audiencia: Y concibió por obra del Espíritu Santo. 

Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.


Guía: He aquí la esclava del Señor. 
Audiencia: Hágase en mí según tu palabra.

Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.


Guía: Y el Verbo de Dios se hizo carne. 
Audiencia: Y habitó entre nosotros.

Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.


Guía: Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Audiencia: Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.

Oración:

Te suplicamos Señor que derrames tu gracia en nuestras almas para los que por el anuncio del ángel hemos conocido la encarnación de tu hijo Jesucristo por su pasión y cruz seamos llevador a la gloria de la resurrección por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amen

 

PONENTE: Pbro. Rubén Hernández Melchor

Ángelus de hoy, Ángelus del día.