Fiesta patronal de Santa Ana Ixtlahuatzingo: en memoria de San Joaquín y Santa Ana
La parroquia de Santa Ana Ixtlahuatzingo, comunidad ubicada en el municipio de Tenancingo está de fiesta, recuerda a san Joaquín y Santa Ana. Ese ánimo festivo se nota en sus tradiciones, en las que la arquitectura y agricultura se unen para tapizar esta iglesia de arte con millones de flores de colores.

La población de Santa Ana se dedica en su gran mayoría a la floricultura, por lo cual los lugareños dedican gran parte de su tiempo y trabajo a tapizar completamente la iglesia de su comunidad con flores de todo tipo. El resultado es impresionante; una analogía para la experiencia de entrar a la parroquia de Santa Ana, podría ser la entrada al paraíso, por el avasallador aroma a flores frescas que inunda el templo. Sólo para dar una idea de la majestuosidad del suceso, los habitantes cuentan que se ocupan de entre 4 y 5 toneladas de flores como anturios, lilis, gardenias, follajes y muchas otras.
El arreglo total de la iglesia tarda dos días para el armado de las estructuras metálicas y otros 4 o 5 días para el llenado absoluto de flor, para poder realizar este trabajo se cuenta con un aproximado de 200 personas que participan en la elaboración de la ofrenda floral; y tiene un valor estimado de entre 2 y 2.5 millones de pesos, costo que es cubierto entre los habitantes de la comunidad.

Cabe mencionar que el tapizado de flores de cada fiesta patronal corresponde a una temática que cambia año con año, y cada una de las estructuras armadas cuentan una cita bíblica en particular que es explicada por los amables encargados de la parroquia.
La ofrenda floral del arco y fachada del templo que data de hace más de 50 años es dedicada a la memoria de San Joaquín y Santa Ana, los abuelitos de nuestro señor Jesús y los padres de la virgen María.
PONENTE: Pastoral de la Comunicación
