Rezo del ángelus P. Rubén 27 de noviembre 2025
Oración del Mediodía por el P. Rubén 27 de noviembre de 2025
Hermanos: La destrucción de Jerusalén y los signos de desastre en la naturaleza son para nosotros signos de las pruebas de la vida cristiana y del difícil establecimiento del reino de Dios en medio del pueblo. Pero no olvidemos que nosotros mismos también retrasamos este reino, por nuestro egoísmo, por nuestra hambre de poder, por todo el mal que nos infligimos los unos a los otros. Y aun así, nuestros exiguos esfuerzos positivos ayudarán a acercar más la salvación. Con la ayuda de Cristo presente entre nosotros, podemos crecer en el amor, perdón, compasión, justicia, paz. Deberíamos mantener nuestras cabezas alzadas en esperanza.
Señor Dios nuestro: Somos tu pueblo en marcha, que trata de llevar a cabo la tarea de modelar aquí en el mundo tu reino de amor y paz. Cuando nos sintamos desalentados y con miedo, mantennos firmes caminando en esperanza. Haznos estar siempre vigilantes en oración para que percibamos los signos de la venida de tu Hijo. Que Jesús camine con nosotros ya ahora en el camino que él mismo nos ha trazado, para que nos conduzca hacia ti, nuestro Dios vivo. Que así sea.
Rezo del Ángelus
Guía: El ángel del Señor anunció a María.
Audiencia: Y concibió por obra del Espíritu Santo.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: He aquí la esclava del Señor.
Audiencia: Hágase en mí según tu palabra.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: Y el Verbo de Dios se hizo carne.
Audiencia: Y habitó entre nosotros.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Audiencia: Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
Oración:
Te suplicamos Señor que derrames tu gracia en nuestras almas para los que por el anuncio del ángel hemos conocido la encarnación de tu hijo Jesucristo por su pasión y cruz seamos llevador a la gloria de la resurrección por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amen
PONENTE: Pbro. Rubén Hernández Melchor
