Rezo del ángelus P. Rubén 20 de octubre de 2026
20/10/2026

Oración del Mediodía por el P. Rubén 20 de octubre de 2026
Hermanos: Cuando Jesús habla abiertamente contra los ricos, no intenta condenarlos, sino liberarlos. Lo que él denuncia no es el hecho de que tengan bienes materiales, sino su propio apego excesivo a ellos y el uso egoísta que hacen de sus riquezas: para acumular y atesorar, para disfrute y placer egoísta o, como algunos países ricos hacen, almacenando o haciendo acopio de trigo en silos o usando el petróleo para presiones políticas y económicas. El valor de las posesiones es relativo para los bienes del Reino, como son la justicia y el amor. Lo que cuenta realmente es ser rico y sabio ante Dios.
Señor Dios nuestro: Nosotros somos tu obra de arte. Cuando estábamos condenados a muerte por el pecado, tú nos llamaste a la vida por medio de la muerte de tu Hijo Jesús. Señor, ábrenos a tu amor y a tu vida otorgadas gratuitamente como don, sin precio ni pesar, y danos un corazón agradecido. Que aprendamos de ti y de tu Hijo a ponernos generosamente al servicio de nuestros hermanos, por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Que así sea.
Rezo del Ángelus
Guía: El ángel del Señor anunció a María.
Audiencia: Y concibió por obra del Espíritu Santo.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: He aquí la esclava del Señor.
Audiencia: Hágase en mí según tu palabra.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: Y el Verbo de Dios se hizo carne.
Audiencia: Y habitó entre nosotros.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Audiencia: Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
Oración:
Te suplicamos Señor que derrames tu gracia en nuestras almas para los que por el anuncio del ángel hemos conocido la encarnación de tu hijo Jesucristo por su pasión y cruz seamos llevador a la gloria de la resurrección por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amen
Ángelus de hoy, Ángelus del día.