“Texto y Audio” del Angelus por el P. Rubén 02 de marzo 2017

"Texto y Audio" del Angelus por el P. Rubén 02 de marzo 2017

Oración del Medio día por el P. Rubén 02 de marzo 2017

Hoy es el primer jueves de Cuaresma. Todavía tenemos fresca la ceniza de ayer sobre la frente, y que nos introducía en este tiempo santo, que es un trayecto de cuarenta días. Jesús, en el Evangelio, nos enseña dos rutas: el Vía Crucis que Él ha de recorrer, y nuestro camino en su seguimiento. Su senda es el Camino de la Cruz y de la muerte, pero también el de su glorificación: El Hijo del hombre debe sufrir mucho… Nuestro sendero, esencialmente, no es diferente del de Jesús, y nos señala cuál es la manera de seguirlo: Si alguno quiere venir en pos de mí…

Abrazado a su Cruz, Jesús seguía la Voluntad del Padre; nosotros, cargándonos la nuestra sobre los hombros, le acompañamos en su Vía Crucis. El camino de Jesús se resume en tres palabras: sufrimiento, muerte, resurrección. Nuestro sendero también lo constituyen tres aspectos: negarnos a nosotros mismos, tomar cada día la cruz y acompañar a Jesús. Si alguien no se niega a sí mismo y no toma la cruz, quiere afirmarse y ser él mismo, quiere salvar su vida, como dice Jesús. Pero, queriendo salvarla, la perderá. En cambio, quien no se esfuerza por evitar el sufrimiento y la cruz, por causa de Jesús, salvará su vida. Es la paradoja del seguimiento de Jesús: ¿De qué le sirve al hombre haber ganado el mundo entero, si él mismo se pierde o se arruina?. Esta palabra del Señor, que cierra el Evangelio de hoy, zarandeó el corazón de san Ignacio y provocó su conversión: «¿Qué pasaría si yo hiciera eso que hizo san Francisco?. ¡Ojalá que en esta Cuaresma la misma palabra nos ayude también a convertirnos!

Rezo del Angelus

El Ángel del Señor anuncio a María y concibió por obra del Espíritu Santo, Dios te salve María llena eres de gracia el Señor es contigo, bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre Jesús. Santa María madre de Dios ruega Señora por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte Amén.

He aquí la esclava del Señor, hágase en mi según tu palabra. Dios te salve María llena eres de gracia el Señor es contigo, bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre Jesús. Santa María madre de Dios ruega Señora por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte Amén.

Y el verbo de Dios se hizo carne y habito entre nosotros. Dios te salve María llena eres de gracia el Señor es contigo, bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre Jesús. Santa María madre de Dios ruega Señora por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte Amén.

Ruega por nosotros santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo.

Oración:

Te suplicamos Señor que derrames tu gracia en nuestras almas para los que por el anuncio del ángel hemos conocido la encarnación de tu hijo Jesucristo por su pasión y cruz seamos llevador a la gloria de la resurrección por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amen.

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