[ TEXTO, AUDIO y VIDEO ] Santo del día – Santa Agatha Yi Sosa y santa Teresa Kim

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La Iglesia conmemora a las Santa Águeda Yi Sosa y Santa Teresa Kim en el aniversario de su cruento martirio ocurrido en un día como hoy de 1840 en Seúl, Corea. Oriundas de éste País, fueron miembros activos de su comunidad cristiana. Agata fue virgen y Teresa viuda. En 1984 Juan Pablo II los inscribió en el catálogo de los santos junto con Andrés Kim TaegónA y otros cien mártires coreanos. Sus restos son venerados en la cripta de la catedral de Seúl.

 

 

En Seúl, en Corea, santas mártires Agata Yi, virgen, cuyos padres murieron también mártires, y Teresa Kim, viuda, que, encerradas en la cárcel, primero fueron azotadas y después degolladas.

El año memorial del martirologio coreano se abre el 9 de enero con dos mujeres, una joven y una mayor, que inauguran el grupo de los 103 mártires coreanos canonizados por SS Juan Pablo II en 1984. No es que estas fueran las primeras mártires coreanas, porque murieron en 1840, y la persecución llevaba ya un tiempo, pero son las primeras en el orden de meses.Águeda Yi -o Ni- era una joven de 16 años, virgen, ferviente católica, cuyo padre, san Agustin Yi -o Ni-, y su madre había sido martirizados el año anterior. El ministro Tsio Tieng-bien-i, tomando como pretexto la edad, quiso librarla de la muerte, consiguiendo para ella la prisión; pero más bien padeció allí horribles torturas, no solo por soportar el hambre y la sed, sino por tener que defenderse, con sólo sus manos y la ayuda de Dios, de los infames carceleros que amenazaban su castidad. Había nacido en Seul en 1824.Junto a ella padeció Teresa Kim, de no mucha edad -habia nacido en Myeoncheon, Chungcheong-do en 1797, y tenía por tanto 43 años-, pero que era ya viuda. Teresa era tía por parte de padre del futuro mártir san Andrés Kim Taegòn, primer sacerdote nativo de Corea, que sufrirá el martirio en 1846. Teresa había visto morir en prisión por la fe a su marido (José Son Len-ou-ki, no canonizado aun), y ella continuará como viuda dando ejemplos de virtud. Ayuna con frecuencia y ayuda en las tareas más humildes a los misioneros. En la persecución de 1839 estaba en casa del obispo, y no huyó rápidamente, por lo que fue encarcelada.

Las dos mujeres soportaron con paciencia las vejaciones, latigazos y todo género de torturas durante 11 y 7 meses de prisión, respectivamente, hasta que fueron estranguladas (otros documentos dicen decapitadas).

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