Santo del día 16 de Febrero – Santa Juliana de Nicomedia

Santo del día 16 de Febrero – Santa Juliana de Nicomedia

Santa Juliana, fue la hija de un senador pagano que residía en Nicomedia cuando en esa ciudad estaba la corte del emperador Maximiliano. Su mamá era completamente agnóstica.

Eso no le impidió para nada abrazar a fe cristiana y se hizo bautizar en secreto y ya convertida al cristianismo, se dedicó con entusiasmo y ardor a la difusión de la fe, y por amor a esta fe, consagra su cuerpo y virginidad al Señor.

Un senador joven, muy amigo del padre de Santa Juliana, quien se llamaba eluzo, queda deslumbrado ante la belleza de Juliana y su propósito ahora será convertir a Juliana en su esposa por lo que no duda en pedir en Matrimonio a la joven Juliana al su Padre.

Pero Santa Juliana da largas al asunto sin llegar a poner en prueba su fe. Eluzo, quien con el tiempo llegó a ser Juez y prefecto de Nicomedia, no se rinde en su afán de querer casarse con Juliana, pero Juliana decidida no acepta Casarse a menos que él se hiciera cristiano. Eluzo no duda en acusar a Juliana con su padre, quien se convierte en aliado de Eluzo para hacer claudicar a su hija de tal idea tan disparatada.

Al momento del Juicio, Santa Juliana mantiene su palabra y su fe por todo lo alto, por lo que fue encarcelada, torturada y finalmente decapitada en el año 305.

Su cuerpo fue trasladado a Cumas, en Italia, y luego a España, donde en su honor los condes de Castilla levantaron el célebre monasterio de Santillana (Santa Ileana), uno de los mejores monumentos de la Edad Media española.

Santa Juliana sufrió una muerte de mártir. Se cuenta que primero fue quemada parcialmente en una hoguera; luego fue zambullida en un caldero lleno de aceite hirviente; y finalmente, la muy sufrida santa, fue liberada de sus torturas terrenales por el acto instantaneo y caritativo de la decapitación.

El demonio y Santa Juliana

Cuenta la tradición que el demonio se le apareció a Santa Juliana como un ángel de luz mientras ella estaba en prisión, y quiso engañarla convenciéndola de que creyera que todo aquello por lo que ella renunció en el matrimonio y la vida glamorosa era muy bueno.

Reconociendo el engaño del demonio, Santa Juliana gritó:

“Señor, Dios del cielo y de la tierra, no me abandones, ni permitas que tu sierva perezca”.

Santa Juliana venció al demonio, quien le confesó que todos los demonios sufren especialmente cuando los cristianos asisten a la Santa Misa

Santa Juliana es invocada tradicionalmente por mujeres que están en trabajo de parto y para la protección contra la fiebre y las enfermedades contagiosas.

En el arte, Santa Juliana es a veces mostrada en un caldero, guiando a Satanás encadenado, o con una corona y llevando una cruz sobre su pecho. También se le muestra muy frecuentemente batallando con un dragón con alas; usualmente ella lleva una cadena para amarrarlo. También es representada con un dragón bajo sus pies.

Oración a Santa Juliana

Señor y Dios nuestro, que glorificaste a Santa Juliana con la doble corona de la virginidad y del martirio, concédenos que esta comunión nos ayude a superar todas las pruebas y podamos así alcanzar el Reino eterno.

Por nuestro Señor Jesucristo tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

Amén.

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