Oración del medio día con el P. Rubén 29 de Julio 2016

Oración del medio día con el P. Rubén 29 de Julio 2016

Oración del medio día con el P. Rubén 29 de Julio 2016

Hoy, también nosotros atareados como vamos a veces por muchas cosas hemos de escuchar cómo el Señor nos lo recuerda: el amor, la santidad. Es el punto de mira, el horizonte que no hemos de perder nunca de vista en medio de nuestras ocupaciones cotidianas.

Porque ocupados lo estaremos si obedecemos a la indicación del Creador. Somos del mundo, pero no hemos de ser mundanos. Bien al contrario, estamos llamados a ser en bella expresión de san Juan Pablo II “sacerdotes de la creación”, “sacerdotes” de nuestro mundo, de un mundo que amamos apasionadamente.

He aquí la cuestión: el mundo y la santidad; el tráfico diario y la única cosa necesaria. No son dos realidades opuestas: hemos de procurar la confluencia de ambas. Y esta confluencia se ha de producir en primer lugar y sobre todo en nuestro corazón, que es donde se pueden unir cielo y tierra. Porque en el corazón humano es donde puede nacer el diálogo entre el Creador y la criatura.

Es necesaria, por tanto, la oración. El nuestro es un tiempo de continuo movimiento, que a menudo desemboca en el activismo, con el riesgo fácil del hacer por hacer. Tenemos que resistir a esta tentación, buscando ser antes que hacer. Recordemos a este respecto el reproche de Jesús a Marta: Marta, Marta, muchas cosas te preocupan y te inquietan, siendo así que una sola cosa es necesaria.

No hay oposición entre el ser y el hacer, pero sí que hay un orden de prioridad, de precedencia: María escogió la mejor parte y nadie se la quitará.

El Ángel del Señor anuncio a María y concibió por obra del Espíritu Santo, Dios te salve María llena eres de gracia el Señor es contigo, bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre Jesús. Santa María madre de Dios ruega Señora por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte Amén.

He aquí la esclava del Señor, hágase en mi según tu palabra. Dios te salve María llena eres de gracia el Señor es contigo, bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre Jesús. Santa María madre de Dios ruega Señora por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte Amén.

Y el verbo de Dios se hizo carne y habito entre nosotros. Dios te salve María llena eres de gracia el Señor es contigo, bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre Jesús. Santa María madre de Dios ruega Señora por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte Amén.

Ruega por nosotros santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo.

Oración:

Te suplicamos Señor que derrames tu gracia en nuestras almas para los que por el anuncio del ángel hemos conocido la encarnación de tu hijo Jesucristo por su pasión y cruz seamos llevador a la gloria de la resurrección por el mismo Jesucristo nuestro señor Amen.

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