Oración del medio día con el P. Rubén 09 de junio

Oración del medio día con el P. Rubén 09 de junio

Hoy, Jesús nos invita a ir más allá de lo que puede vivir cualquier mero cumplidor de la ley. Aún, sin caer en la concreción de malas acciones, muchas veces la costumbre endurece el deseo de la búsqueda de la santidad, amoldándonos a la rutina del comportarse bien, y nada más. Allí es donde nos llega la Palabra del Maestro, que nos invita a hacer cosas “mayores”, que parten de una actitud distinta. Cosas mayores que, paradójicamente, pasan por las menores, por las más pequeñas.

Jesús, con autoridad, cambia la interpretación del precepto negativo “No matar” por la interpretación positiva de la profunda y radical exigencia de la reconciliación, puesta en relación con el culto. Así, no hay ofrenda que sirva cuando «te acuerdas entonces de que un hermano tuyo tiene algo contra ti». Por eso, importa arreglar cualquier pleito, porque de lo contrario la invalidez de la ofrenda se volverá contra ti.

Todo esto, sólo lo puede movilizar un gran amor. Nos dirá san Pablo: «En efecto, lo de: No cometerás adulterio, no matarás, no robarás, no codiciarás y todos los demás preceptos, se resumen en esta fórmula: ‘Amarás a tu prójimo como a ti mismo’. La caridad no hace mal al prójimo. La caridad es, por tanto, la ley en su plenitud». Pidamos ser renovados en el don de la caridad para con el prójimo, y nuestra vida será la mejor y más auténtica ofrenda a Dios.

El Ángel del Señor anuncio a María y concibió por obra del Espíritu Santo, Dios te salve María llena eres de gracia el Señor es contigo, bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre Jesús. Santa María madre de Dios ruega Señora por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte Amén.

He aquí la esclava del Señor, hágase en mi según tu palabra. Dios te salve María llena eres de gracia el Señor es contigo, bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre Jesús. Santa María madre de Dios ruega Señora por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte Amén.

Y el verbo de Dios se hizo carne y habito entre nosotros. Dios te salve María llena eres de gracia el Señor es contigo, bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre Jesús. Santa María madre de Dios ruega Señora por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte Amén.

Ruega por nosotros santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo.

Oración:

Te suplicamos Señor que derrames tu gracia en nuestras almas para los que por el anuncio del ángel hemos conocido la encarnación de tu hijo Jesucristo por su pasión y cruz seamos llevador a la gloria de la resurrección por el mismo Jesucristo nuestro señor Amen.

La bendición de Dios todo poderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre ustedes y permanezca para siempre, Amén.

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