Oración de Vísperas 31 de Marzo 2019

Oración de Vísperas 31 de Marzo 2019

TIEMPO DE CUARESMA
DOMINGO DE LA SEMANA IV
Propio del Tiempo. Salterio IV

31 de marzo

II VÍSPERAS
(Oración de la tarde)

INVOCACIÓN INICIAL

  1. Dios mío, ven en mi auxilio
    R.Señor, date prisa en socorrerme. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
    Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

    Himno: OH BONDADOSO CREADOR.

    Oh bondadoso Creador, escucha
    la voz de nuestras súplicas y el llanto
    que, mientras dura el sacrosanto ayuno
    de estos cuarenta días, derramamos.

    A ti, que escrutas nuestros corazones
    y que conoces todas sus flaquezas,
    nos dirigimos para suplicarte
    la gracia celestial de tu indulgencia.

    Mucho ha sido, en verdad, lo que pecamos,
    pero estamos, al fin, arrepentidos,
    y te pedimos, por tu excelso nombre,
    que nos cures los males que sufrimos.

    Haz que, contigo ya reconciliados,
    podamos dominar a nuestros cuerpos,
    y, llenos de tu amor y de tu gracia,
    no pequen más los corazones nuestros.

    Oh Trinidad Santísima, concédenos,
    oh simplicísima Unidad, otórganos
    que los efectos de la penitencia
    de estos días nos sean provechosos. Amén.

    SALMODIA

    Ant 1. Él ha sido constituido por Dios Juez de vivos y muertos.

    Salmo 109, 1-5. 7 – EL MESÍAS, REY Y SACERDOTE.

    Oráculo del Señor a mi Señor:
    «Siéntate a mi derecha,
    y haré de tus enemigos
    estrado de tus pies.»

    Desde Sión extenderá el Señor
    el poder de tu cetro:
    somete en la batalla a tus enemigos.

    «Eres príncipe desde el día de tu nacimiento,
    entre esplendores sagrados;
    yo mismo te engendré, como rocío,
    antes de la aurora.»

    El Señor lo ha jurado y no se arrepiente:
    «Tú eres sacerdote eterno
    según el rito de Melquisedec.»

    El Señor a tu derecha, el día de su ira,
    quebrantará a los reyes.

    En su camino beberá del torrente,
    por eso levantará la cabeza.

    Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
    Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

    Ant. Él ha sido constituido por Dios Juez de vivos y muertos.

    Ant 2. Dichoso el que se apiada por amor del Señor: su recuerdo será perpetuo.

    Salmo 111- FELICIDAD DEL JUSTO

    Dichoso quien teme al Señor
    y ama de corazón sus mandatos.
    Su linaje será poderoso en la tierra,
    la descendencia del justo será bendita.

    En su casa habrá riquezas y abundancia,
    su caridad es constante, sin falta.
    En las tinieblas brilla como una luz
    el que es justo, clemente y compasivo.

    Dichoso el que se apiada y presta,
    y administra rectamente sus asuntos.
    El justo jamás vacilará,
    su recuerdo será perpetuo.

    No temerá las malas noticias,
    su corazón está firme en el Señor.
    Su corazón está seguro, sin temor,
    hasta que vea derrotados a sus enemigos.

    Reparte limosna a los pobres;
    su caridad es constante, sin falta,
    y alzará la frente con dignidad.

    El malvado, al verlo, se irritará,
    rechinará los dientes hasta consumirse.
    La ambición del malvado fracasará.

    Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
    Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

    Ant. Dichoso el que se apiada por amor del Señor: su recuerdo será perpetuo.

    Ant 3. Lo que Dios había dicho por los profetas, que su Mesías tenía que padecer, lo ha cumplido.

    Cántico: PASIÓN VOLUNTARIA DE CRISTO, SIERVO DE DIOS 1Pe 2, 21b-24

    Cristo padeció por nosotros,
    dejándonos un ejemplo
    para que sigamos sus huellas.

    El no cometió pecado
    ni encontraron engaño en su boca;
    cuando le insultaban,
    no devolvía el insulto;
    en su pasión no profería amenazas;
    al contrario,
    se ponía en manos del que juzga justamente.

    Cargado con nuestros pecados subió al leño,
    para que, muertos al pecado,
    vivamos para la justicia.
    Sus heridas nos han curado.

    Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
    Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

    Ant. Lo que Dios había dicho por los profetas, que su Mesías tenía que padecer, lo ha cumplido.

    LECTURA BREVE   1Co 9, 24-25

    Los atletas que corren en el estadio corren todos, pero uno sólo consigue el premio. Corred como él, para conseguirlo. Todo atleta se impone moderación en todas sus cosas. Ellos lo hacen para alcanzar una corona que se marchita; nosotros una que no se ha de marchitar jamás.

    RESPONSORIO BREVE

    V. Escúchanos, Señor, y ten piedad, porque hemos pecado contra ti.
    R. Escúchanos, Señor, y ten piedad, porque hemos pecado contra ti.

    V. Cristo, oye los ruegos de los que te suplicamos.
    R. Porque hemos pecado contra ti.

    V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
    R. Escúchanos, Señor, y ten piedad, porque hemos pecado contra ti.

    CÁNTICO EVANGÉLICO

    Ant. He lavado mis ojos en la fuente; ahora veo, Señor, y creo en ti

    Cántico de María. ALEGRÍA DEL ALMA EN EL SEÑOR Lc 1, 46-55

    Proclama mi alma la grandeza del Señor,
    se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
    porque ha mirado la humillación de su esclava.

    Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
    porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
    su nombre es santo,
    y su misericordia llega a sus fieles
    de generación en generación.

    El hace proezas con su brazo:
    dispersa a los soberbios de corazón,
    derriba del trono a los poderosos
    y enaltece a los humildes,
    a los hambrientos los colma de bienes
    y a los ricos los despide vacíos.

    Auxilia a Israel, su siervo,
    acordándose de su misericordia
    -como lo había prometido a nuestros padres-
    en favor de Abraham y su descendencia por siempre.

    Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
    Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

    Ant. He lavado mis ojos en la fuente; ahora veo, Señor, y creo en ti

    PRECES

    Demos siempre gracias a Cristo, nuestra cabeza y nuestro maestro, que vino a servir y a hacer el bien a todos, y digámosle humilde y confiadamente:

    Atiende, Señor, a tu Iglesia.

    Asiste, Señor, a los obispos y presbíteros de la Iglesia y haz que cumplan bien su misión de ser instrumentos tuyos, cabeza y pastor de la Iglesia,
    para que por medio de ti conduzcan a todos los hombres al Padre.

    Que tus ángeles sean compañeros de camino de los que están de viaje,
    para que se vean libres de todo peligro de cuerpo y de alma.

    Enséñanos, Señor, a servir a todos los hombres,
    imitándote a ti, que viniste a servir y no a ser servido.

    Haz que en toda comunidad humana reine un espíritu fraternal,
    para que, estando tú en medio de ella, sea como una plaza fuerte.

    Se pueden añadir algunas intenciones libres

    Sé misericordioso, Señor, con todos los difuntos y admítelos a contemplar la luz de tu rostro.

    Unidos fraternalmente, dirijamos al Padre nuestra oración común:

    Padre nuestro…

    ORACION

    Señor Dios, que por tu Palabra hecha carne has reconciliado contigo admirablemente al género humano, haz que el pueblo cristiano se apreste a celebrar las próximas fiestas pascuales con una fe viva y con una entrega generosa. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén

    CONCLUSIÓN

    V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
    R. Amén.

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