Oración de Vísperas 15 de octubre 2019

Oración de Vísperas 15 de octubre 2019

TIEMPO ORDINARIO
MARTES DE LA SEMANA XXVIII
Del Común de vírgenes. Salterio IV.

15 de octubre

SANTA TERESA DE JESÚS, virgen y doctora de la Iglesia. MEMORIA

VÍSPERAS
(Oración de la tarde)

INVOCACIÓN INICIAL

  1. Dios mío, ven en mi auxilio
    R.Señor, date prisa en socorrerme. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
    Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya.

    Himno: VIVO SIN VIVIR EN MÍ.

    Vivo sin vivir en mí,
    y tan alta vida espero,
    que muero porque no muero.

    Cuando me gozo, Señor,
    con esperanza de verte,
    viendo que puedo perderte
    se me dobla mi dolor:
    viviendo en tanto pavor,
    y esperando como espero,
    que muero porque no muero.

    Sácame de esta muerte,
    mi Dios, y dame la vida,
    no me tengas impedida
    en este lazo tan fuerte;
    mira que muero por verte,
    y vivir sin ti no puedo,
    que muero porque no muero.

    Lloraré mi muerte ya
    y lamentaré mi vida,
    en tanto que detenida
    por mis pecados está.
    ¡Oh mi Dios, cuándo será
    cuando yo diga de nuevo
    que muero porque no muero!

    Vivo ya fuera de mí
    después de que muero de amor;
    porque vivo en el Señor
    que me quiso para sí:
    cuando el corazón le di,
    puso en mí este letrero:
    que muero porque no muero.

    Vivo sin vivir en mí,
    y tan alta vida espero,
    que muero porque no muero. Amén.

    SALMODIA

    Ant 1. Si me olvido de ti, Jerusalén, que se me paralice la mano derecha.

    Salmo 136, 1-6 – JUNTO A LOS CANALES DE BABILONIA.

    Junto a los canales de Babilonia
    nos sentamos a llorar con nostalgia de Sión;
    en los sauces de sus orillas
    colgábamos nuestras cítaras.

    Allí los que nos deportaron
    nos invitaban a cantar;
    nuestros opresores, a divertirlos:
    «Cantadnos un cantar de Sión.»

    ¡Cómo cantar un cántico del Señor
    en tierra extranjera!
    Si me olvido de ti, Jerusalén,
    que se me paralice la mano derecha;

    que se me pegue la lengua al paladar
    si no me acuerdo de ti,
    si no pongo a Jerusalén
    en la cumbre de mis alegrías.

    Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
    Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

    Ant. Si me olvido de ti, Jerusalén, que se me paralice la mano derecha.

    Ant 2. Te doy gracias, Señor, delante de los ángeles.

    Salmo 137 – HIMNO DE ACCIÓN DE GRACIAS DE UN REY

    Te doy gracias, Señor, de todo corazón;
    delante de los ángeles tañeré para ti,
    me postraré hacia tu santuario,
    daré gracias a tu nombre;

    por tu misericordia y tu lealtad,
    porque tu promesa supera a tu fama;
    cuando te invoqué, me escuchaste,
    acreciste el valor en mi alma.

    Que te den gracias, Señor, los reyes de la tierra
    al escuchar el oráculo de tu boca;
    canten los caminos del Señor,
    porque la gloria del Señor es grande.

    El Señor es sublime, se fija en el humilde,
    y de lejos conoce al soberbio.

    Cuando camino entre peligros,
    me conservas la vida;
    extiendes tu izquierda contra la ira de mi enemigo,
    y tu derecha me salva.

    El Señor completará sus favores conmigo:
    Señor, tu misericordia es eterna,
    no abandones la obra de tus manos.

    Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
    Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

    Ant. Te doy gracias, Señor, delante de los ángeles.

    Ant 3. Digno es el Cordero degollado de recibir el honor y la gloria.

    Cántico: HIMNO A DIOS CREADOR Ap 4, 11; 5, 9-10. 12

    Eres digno, Señor Dios nuestro, de recibir la gloria,
    el honor y el poder,
    porque tú has creado el universo;
    porque por tu voluntad lo que no existía fue creado.

    Eres digno de tomar el libro y abrir sus sellos,
    porque fuiste degollado
    y por tu sangre compraste para Dios
    hombres de toda raza, lengua, pueblo y nación;
    y has hecho de ellos para nuestro Dios
    un reino de sacerdotes
    y reinan sobre la tierra.

    Digno es el Cordero degollado
    de recibir el poder, la riqueza y la sabiduría,
    la fuerza y el honor, la gloria y la alabanza.

    Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
    Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

    Ant. Digno es el Cordero degollado de recibir el honor y la gloria.

    LECTURA BREVE 1Co 7, 32. 34

    El célibe se preocupa de los asuntos del Señor, buscando contentar al Señor; lo mismo, la mujer sin marido y la soltera se preocupan de los asuntos del Señor, consagrándose a ellos en cuerpo y alma.

    RESPONSORIO BREVE

    V. Llevan ante el Rey al séquito de vírgenes, las traen entre alegría.
    R. Llevan ante el Rey al séquito de vírgenes, las traen entre alegría.

    V. Van entrando en el palacio real.
    R. Las traen entre alegría.

    V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
    R. Llevan ante el Rey al séquito de vírgenes, las traen entre alegría.

    CÁNTICO EVANGÉLICO

    Ant. Ven, esposa de Cristo, recibe la corona eterna que el Señor te trae preparada.

    Cántico de María. ALEGRÍA DEL ALMA EN EL SEÑOR Lc 1, 46-55

    Proclama mi alma la grandeza del Señor,
    se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
    porque ha mirado la humillación de su esclava.

    Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
    porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
    su nombre es santo,
    y su misericordia llega a sus fieles
    de generación en generación.

    El hace proezas con su brazo:
    dispersa a los soberbios de corazón,
    derriba del trono a los poderosos
    y enaltece a los humildes,
    a los hambrientos los colma de bienes
    y a los ricos los despide vacíos.

    Auxilia a Israel, su siervo,
    acordándose de su misericordia
    -como lo había prometido a nuestros padres-
    en favor de Abraham y su descendencia por siempre.

    Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
    Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

    Ant. Ven, esposa de Cristo, recibe la corona eterna que el Señor te trae preparada.

    PRECES

    Alabemos con gozo a Cristo, que elogió a los que permanecen vírgenes a causa del reino de Dios, y supliquémosle, diciendo:

    Jesús, rey de las vírgenes, escúchanos.

    Señor Jesucristo, tú que como esposo amante colocaste junto a ti a la Iglesia sin mancha ni arruga,
    haz que sea siempre santa e inmaculada.

    Señor Jesucristo, a cuyo encuentro salieron las vírgenes santas con sus lámparas encendidas,
    no permitas que falte nunca el óleo de la fidelidad en las lámparas de las vírgenes que se han consagrado a ti.

    Señor Jesucristo, a quien la Iglesia virgen guardó siempre fidelidad intacta,
    concede a todos los cristianos la integridad y la pureza de la fe.

    Tú que concedes hoy a tu pueblo alegrarse por la fiesta de santa Teresa de Jesús, virgen,
    concédele también gozar siempre de su valiosa intercesión.

    Se pueden añadir algunas intenciones libres

    Tú que recibiste en el banquete de tus bodas a las vírgenes santas,
    admite tanbién a nuestros hermanos difuntos en el convite festivo de tu reino.

    Oremos con Jesús, diciendo a nuestro Padre:

    Padre nuestro…

    ORACION

    Señor todopoderoso, que quisiste que santa Teresa de Jesús, bajo el impulso del Espíritu Santo, manifestara a tu Iglesia el camino de la perfección, haz que encontremos en sus escritos nuestro alimento y que encendamos con ellos en nosotros el deseo de una verdadera santidad. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

    CONCLUSIÓN

    V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos

eterna.
R. Amén.

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