Oración de medio día con el P. Rubén 16 de junio

Oración de medio día con el P. Rubén 16 de junio

Oración del medio día con el P. Rubén 16 de junio

Hoy, Jesús nos propone un ideal grande y difícil: el perdón de las ofensas. Y establece una medida muy razonable: la nuestra: «Si nosotros perdonamos a los hombres sus ofensas, nos perdonará también a nosotros nuestro Padre celestial; pero si no perdonamos a los hombres, tampoco nuestro Padre perdonará nuestras ofensas».

Queremos que Dios nos perdone y que los demás también lo hagan; pero nosotros nos resistimos a hacerlo. Cuesta pedir perdón; pero darlo todavía cuesta más. Si fuéramos humildes de veras, no nos sería tan difícil; pero el orgullo nos lo hace trabajoso. Por eso podemos establecer la siguiente ecuación: a mayor humildad, mayor facilidad; a mayor orgullo, mayor dificultad. Esto te dará una pista para conocer tu grado de humildad.

Además, el perdón que Dios nos da es total, llega hasta el olvido. Marginamos muy pronto los favores, pero las ofensas… Si los matrimonios las supieran olvidar, se evitarían y se podrían solucionar muchos dramas familiares. Que la Madre de misericordia nos ayude a comprender a los otros y a perdonarlos generosamente.

El Ángel del Señor anuncio a María y concibió por obra del Espíritu Santo, Dios te salve María llena eres de gracia el Señor es contigo, bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre Jesús. Santa María madre de Dios ruega Señora por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte Amén.

He aquí la esclava del Señor, hágase en mi según tu palabra. Dios te salve María llena eres de gracia el Señor es contigo, bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre Jesús. Santa María madre de Dios ruega Señora por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte Amén.

Y el verbo de Dios se hizo carne y habito entre nosotros. Dios te salve María llena eres de gracia el Señor es contigo, bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre Jesús. Santa María madre de Dios ruega Señora por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte Amén.

Ruega por nosotros santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo.

Oración:

Te suplicamos Señor que derrames tu gracia en nuestras almas para los que por el anuncio del ángel hemos conocido la encarnación de tu hijo Jesucristo por su pasión y cruz seamos llevador a la gloria de la resurrección por el mismo Jesucristo nuestro señor Amen.

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