Dios enviará a la humanidad guerras y tribulaciones… parte de las visiones de la Beata Ana María Taigi

Dios enviará a la humanidad guerras y tribulaciones… parte de las visiones de la Beata Ana María Taigi

La beata Ana María Taigi madre de familia, esposa, ama de casa, mística y santa, radicada en Roma, su vida entre pobreza y apenas sabiendo escribir logra ser un ejemplo de trabajo y dedicación a su esposo, sus hijos y a todas las personas que la buscaban por su ejemplo de paciencia, escucha, oración y sacrificios,

Su esposo Domingo Taigi dejó escrito: “Cuando llegaba a mi casa la encontraba llena de gente desconocida que venía a consultar a mi mujer. Pero ella tan pronto me veía, dejaba a cualquiera, aunque fuera un monseñor o una gran señora y se iba a atenderme, y a servirme la comida, y a ayudarme con ese inmenso cariño de esposa que siempre tuvo para conmigo. Para mí y para mis hijos (ref. Aci)

Recibió la gracia de la conversión después de sentir una fuerte necesidad de acercarse a la confesión, haciéndolo con el Padre Ángel quien fue su director espiritual, quien la guio durante sus varios momentos de mortificación externa y oraciones que le ayudaron a crecer espiritualmente sin descuidar sus labores de madre de familia y ama de casa, pues en medio de los trabajos cotidianos se daba tiempo de atender y escuchar a todo el que se acercaba a ella para pedir su ayuda.

Dios la eligió para ser un baluarte contra los enemigos de la iglesia, recibió el don de tener visiones sobre la humanidad a través de una gran bola de fuego como el sol, en el que vio también las iniquidades que los hombres cometían continuamente contra Dios. En aquellas ocasiones sentía que era su deber dar satisfacciones al Señor por aquellos agravios y ofrecerse como víctima. (.org)

Hasta su casa llegaban a consultarle personas de todas las clases sociales. Cardenales, sacerdotes, obreros y gente de las más diversas profesiones. A unos anuncia lo que les va a suceder y a otros lo que ya les sucedió. Y a todos da admirables consejos, ella que ni siquiera sabe leer y escribir muy bien (ref. Aci)

En su mirada profética anunció que Dios enviaría a la humanidad un castigo en forma de guerras, revoluciones y otras tribulaciones, originados en la tierra,

“[…] después de estas señales, cuando se aproxime el fin, el Dragón será suelto y la Divina Madre invitará a la penitencia, y los hombres sin percatarse de los avisos celestiales, andarán por las calles de la santa ciudad eterna bañada por la sangre de los príncipes (apóstoles), portando la Lujuria en procesión; y el Padre de la Mentira será su cabeza. Sacrilegios se cometerán contra los templos del Santo Espíritu y contra la religión, la voz del santo vicario no será escuchada y en el alma urbe su figura será hecha objeto de escarnio y risa, luego el Dragón (que ya ha tomado posesión de su reino) destilará directrices en las mentes de aquellos que a él están sujetos para difundir el aliento pestilente de la lujuria donde el beatísimo estableció su sede y para difundir y multiplicar la obra suya nefanda de destrucción y perdición, entonces deberá implorarse por la Cristiandad la Misericordia de Dios y hacer Oración por la Iglesia Militante demandando auxilio a la Madre Santa y ofreciendo penitencias y sacrificios […]”

Ana María Taigi fue beatificada el 30 de Mayo de 1920 y su cuerpo, absolutamente incorrupto, se conserva en la basílica de San Crisógono en Roma.

Sin duda hoy día se refleja esta visión de la beata Ana, la humanidad se encuentra inmersa en revoluciones de pensamientos, de ideologías, abusos y creencias alejadas de Dios, roguemos a Ana María Taigi para que interceda ante Dios por nuestro pueblo y la humanidad entera.

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