Nuestra Señora de Los Dolores

Nuestra Señora de Los Dolores

Estamos próximos a celebrar la Fiesta en Honor a Nuestra Señora del los Dolores, que es venerada bajo dicha Advocación en la Iglesia Catedral de nuestra Diócesis.

Narra una tradición, que antiguamente Tenancingo hacían paradero arrieros provenientes del Estado de Guerrero que transportaban minerales a la Ciudad de México. La ahora Catedral era sólo una ermita en torno a la cual había vendedores de alimentos y ahí descansaban las caravanas que traían asnos, caballos y mulas cargados con las piedras que contenían el metal precioso: oro o plata.

En alguna ocasión alguien paso, de quien no consta el nombre, pero es un hecho y dejo un envoltorio a la vendedora de los alimentos sin darle ninguna referencia de su contenido, sólo le pidió que se lo guardara y después volvería, pero nunca volvió. Con el tiempo la vendedora, abrió el envoltorio y se encontró con la imagen de nuestra Señora de los Dolores.

La imagen impresionaba a quienes pasaban por aquella ermita por su hermosura y por su significado que tiene, “Nuestra señora de los Dolores”. Al ver la imagen tan significante, muchos dejaban ofrendas y actualmente un grupo significativo de personas provenientes de Iztapalapa Ciudad de México, año con año, siguen peregrinando para venerar dicha imagen.

La Virgen de los Dolores es una advocación de la Virgen María. También es conocida como Virgen de la Amargura, Virgen de la Piedad, Virgen de las Angustias, Virgen de la Caridad, Virgen de la Soledad o La Dolorosa.

Por dos veces durante el año, la Iglesia conmemora los dolores de la Santísima Virgen que es el de la Semana de la Pasión y también el día, 15 de setiembre; su vestidura por lo normal es negra o morada.

La primera de estas conmemoraciones es la más antigua, puesto que se instituyó en Colonia y en otras partes de Europa en el siglo XV y cuando la festividad se extendió por toda la Iglesia, en 1727, con el nombre de los Siete Dolores, se mantuvo la referencia original de la Misa y del oficio de la Crucifixión del Señor.

En la Edad Media había una devoción popular por los cinco gozos de la Virgen Madre, y por la misma época se complementó esa devoción con otra fiesta en honor a sus cinco dolores durante la Pasión. Más adelante, las penas de la Virgen María aumentaron a siete, y no sólo comprendieron su marcha hacia el Calvario, sino su vida entera.

La celebración de esta fiesta estará acompañada por diferentes actividades:

6:30am Mañanitas amenizadas con banda de viento.

7:00am Celebración de la Eucaristía.

6:00 pm Rezo del Santo Rosario.

7:00 Misa presidida por Mons. Raúl Gómez González.

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