El proyecto del Padre es también el del Hijo y el del Espíritu Santo

El proyecto del Padre es también el del Hijo y el del Espíritu Santo

Al iniciar su homilía, Mons. Raúl dijo que seguramente nos sentimos invitados a reflexionar sobre la fortuna que tenemos de estar bajo la Protección y la guía de Dios que es Padre, que es Hijo y que es Espíritu Santo. Dijo además que Dios Padre ha tenido a bien llevar a cabo un proyecto de salvación para nosotros. No le sucede como a nosotros con nuestros proyectos que pensamos, compartimos, analizamos y finalmente algunos de ellos sólo quedan en ideas y en deseos. A veces por falta de decisión a veces por otros factores.

Continuó diciendo que el proyecto de Dios Padre no quedó en ideas, en sueños en una buena voluntad, sino que lo llevo a cabo a través hijo Jesús en su obra maravillosa que llamamos redención. Recordó Mons. Raúl Las palabras de Jesús en la cruz, “Todo está cumplido” (Cfr. Jn. 20,30) terminó la obra, la misión, aquella encomendada por el Padre completamente bien. Dijo que fue un proyecto por nosotros, un proyecto que ha sido día con día tan real, que se va realizando tiempo tras tiempo, época tras época.

Comentó, que el Espíritu Santo ha estado tan presente y tan activo porque así le pareció tan bien al Padre celestial, enviarlo para que está obra de salvación pudiera llegar hasta el final de los tiempos y nosotros somos testigos, después de XX Siglos, que esta obra de salvación sigue tan viva, tan operante.

Expuso Mons. Raúl, que debemos de darle glorificación a la Santísima Trinidad por lo que alcanza para nosotros, favoreciéndonos enormemente a cada uno como humanidad. En su homilía, dio gracias al padre celestial y por la obra salvadora de Cristo Jesús Redentor. También dijo que todos nos volvemos apóstoles para hacer presente está obra de salvación, como apóstoles, como testigos, como discípulos misioneros. Una tarea que no podemos dejar en el olvido.

Antes de concluir su homilía, Mons. Raúl invitó a dar gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, en el fiel cumplimiento de hacer llegar la obra de salvación a todas partes. Comenzando allí donde estamos; en la casa, en la escuela, en el negocio, en los viveros, en la plaza, en el mercado, en el deporte, en la fiesta, en la recreación, en la convivencia.

Que hagamos presente esta obra maravillosa para que siga alcanzando para muchos los beneficios y las gracias de salvación. Concluyó.

Celebración completa de la Eucaristía

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