Cómo acabar con un mal hábito

Cómo acabar con un mal hábito

Un hábito es el resultado de una acción que se repite frecuentemente de forma inconsciente. Estas acciones son realizadas de forma automática, y por tanto no requieren mucha atención, esfuerzo o motivación de nuestra parte.

Por el contrario, necesitamos mucha motivación, y esfuerzo para realizar aquellas actividades que no hacemos de forma automática, es decir que aún no son hábitos.

La ventaja de un hábito es que se automatiza, de tal forma que sin pensar se ejecuta. No necesitamos ni motivación ni fuerza de voluntad. La desventaja es que algunos de esos hábitos en la propia vida podrían no ser saludables con lo que estaríamos repitiendo actos que perjudican nuestro bienestar integral.

Los hábitos empiezan sin que nos demos cuenta, se instalan inadvertidamente y para cuando queremos librarnos de ellos se han convertido en rutinas que aparentemente son inamovibles.


Lord Jim | CC BY 2.0

Los hábitos surgen porque el cerebro siempre está buscando una forma de ahorrar esfuerzo. Si dejamos que utilice sus mecanismos, el cerebro intentará convertir casi toda rutina en un hábito, porque los hábitos le permiten descansar más a menudo.

Este instinto de ahorrar energía es una gran ventaja. Un cerebro eficiente nos permite dejar de pensar constantemente en las conductas básicas, para poder dedicarnos a otras mas complejas.


Shutterstock

Según Ann Graybiel, investigadora del MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts): “Los hábitos nunca llegan a desaparecer. Quedan grabados en las estructuras de nuestro cerebro, lo cual es una gran ventaja para nosotros. El problema radica en que el cerebro no diferencia entre los buenos y los malos hábitos. Esto explica por qué nos cuesta tanto crear hábitos para hacer ejercicio, por ejemplo, o cambiar nuestra forma de comer. Por la misma regla, si aprendemos a crear nuevas rutinas neurológicas que se impongan a esas conductas podremos conseguir que esas malas tendencias queden en un segundo plano”.

Un hábito poco saludable trae consecuencias negativas a tu salud física, mental, emocional y/o social. 


Bardia Photography-(CC BY-NC-ND 2.0)

RRR

En la formación psicológica de hábitos existe la regla de las tres erres y consiste en lo siguiente:

  • Recordatorio: Estímulo que inicia el comportamiento
  • Rutina: La acción ejecutada
  • Recompensa: El beneficio que se obtiene cuando hemos realizado la acción

El cerebro logra establecer esta conexión neuronal permanente para iniciar, ejecutar y terminar una acción repetida, siempre que se tenga el mismo impulso o recordatorio.

Si el resultado de la acción es positivo, la próxima vez que exista el mismo recordatorio, tendremos la misma rutina. De este modo, la recompensa del buen resultado servirá de motivación y estímulo para no perder esa rutina positiva.


Zivica Kerkez – Shutterstock

Mas del 45/% de las actividades diarias son hábitos, los cuales definen nuestro estilo de vida actual, y están construyendo la vida que tendremos en el futuro. 

Recordemos que para cambiar los malos hábitos hay que empezar incorporando en la vida un hábito saludable al día. Solo uno. Así lo haríamos de manera consciente.

Incorporar un solo hábito saludable desencadena un efecto positivo que mejora todas las áreas de la vida, debilitando incluso los malos hábitos (aquellos que queremos eliminar).

compartir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *